Charo Zarzalejos – La espuma de los días.


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

Hay que hablar de todo. Hay que hablar de los «indignados», de la Enciclopedia Biográfica, de las furgonetas con sacos de papel, de «llámame Alfredo», de los plenos concentrados en dos días. Todo esto y muchos más asuntos conforman nuestro día a día y no seré yo quien quite importancia a ninguno de estos y otros asuntos que ocupan tertulias y debates. Pero con ser todo importante, tengo para mi que perder energías en todo ello no deja de ser estancarse en la espuma de los días. Es decir, dar vueltas y vueltas a asuntos que, insisto, tienen su importancia pero que de modo alguno son los sustanciales en nuestro país.

España, en los momentos actuales, está viviendo momentos especialmente delicados en donde la incertidumbre es la sombra que nunca nos abandona. La situación económica es más que una crisis. Es una auténtica losa, una especie de cuerpo muerto al que duras penas se puede mover pero que sigue muerto.

Las elecciones del 22-M han cambiado sustancialmente el mapa político, pero también los ánimos de los ciudadanos que mayoritariamente creen necesario un adelanto electoral como única respuesta a esta pesada sombra de un crisis que afecta no solo a la economía sino a las propias instituciones. Por debajo de la espuma de los días, está un Gobierno agotado, dispuesto al parecer, a mantenerse en una situación agónica, al menos hasta los próximos días 23 y 24 que es cuando se celebra el Consejo europeo en el que, con toda seguridad, nuestro país va a recibir nuevas y más duras sugerencias. Una de ellas, ya conocida, es que es necesario que el Gobierno ponga todos los medios necesarios para que las autonomías -«gobiernos regionales», dice el texto europeo- cumplan con el déficit y no encontramos con que el Gobierno no tiene herramientas eficaces para poner orden en las desmedidas pero agobiadas cuentas autonómicas.

Los proveedores farmacéuticos nos cuentan un panorama desolador y los contratadores alemanes ya están en nuestro país para llevarse a conciudadanos que en España no encuentran trabajo. No se venden casas y solo el turismo nos puede ofrecer alguna buena noticia. Desde Cataluña, Duran i Lleida -pleno de razón- sugiere una profunda reflexión sobre nuestro modelo sanitario y el Gobierno adelanta el debate sobre el estado de la Nación para despedir la legislatura. Las resoluciones que se adopten van a carecer de valor alguno. No hay tiempo ni energía para casi nada, salvo para que hoy viernes conozcamos el decreto sobre la negociación colectiva que se va a llevar a Bruselas, sabiendo de antemano que el tal decreto va a tener un recorrido casi nulo.

Por debajo de la espuma de los días está la necesidad imperiosa de un gran acuerdo nacional sobre cuestiones que afectan de manera directa a nuestro futuro más inmediato. Hay que ser realistas y llenarse de temple. Para que nuestro modelo autonómico permanezca -y debe permanecer- hay que reflexionar sobre el reparto de competencias, restablecer el techo de gasto y admitir que el Gobierno central pueda decir algo porque ahora a las autonomías -a todas- no hay quien les chiste. Habrá que hablar de la ingente deuda sanitaria; es decir, habrá que hablar de España como proyecto común, como espacio de libertad, como Estado capaz de mantener el bienestar de sus ciudadanos.

PSOE y PP, más allá de sus cuitas, tienen la obligación moral y los ciudadanos la necesidad perentoria de salir de este agujero que supone la falta de convivencia institucional. Y habría que intentarlo ya mismo. No basta con buscar acuerdos puntuales en los nacionalistas para agotar una legislatura que ya está agonizando. Lo necesario es un acuerdo, un gran acuerdo entre los dos grandes partidos para que juntos, haciendo concesiones mutuas, tratando de buscar lo que une y no recrearse en lo que separa para que cuanto antes sean capaces de organizar la España que necesitamos. Todo lo demás es interesante, incluso importante, pero ante el reto que las circunstancias nos dibuja, no deja de ser la espuma de los días.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído