Julia Navarro – Escaño Cero – Los millones de González Pons.


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Hasta ahora, los populares, siguiendo el ejemplo de su líder Mariano Rajoy, procuraban mostrarse cautelosos respecto al futuro. Pero sea porque las encuestas les auguran una aplastante victoria electoral o porque ya están hartos de tanta contención, lo cierto es que ya no disimulan su seguridad en el triunfo en las urnas, y algunos incluso empiezan a adoptar maneras de ministros.

Siempre tiene un plus de riesgo eso de encargar un abrigo con la piel de un oso que aún no se ha cazado, pero ciertamente todo apunta a que el PP ganará las elecciones del 20-N.

El caso es que en esta legislatura Mariano Rajoy optó por un perfil moderado, procurando no decir una palabra más alta que otra y sobre todo sin perfilar propuestas ni explicarnos a los ciudadanos de cómo piensa afrontar la crisis en caso de que se convierta en presidente. Y esa actitud le ha ido bien. Rajoy no es un líder valorado por los ciudadanos, pero su partido sí aparece en las encuestas como ganador y habida cuenta de la animadversión que provoca Zapatero y sobre todo de la falta de confianza que hoy genera el PSOE, al líder del PP le ha ido bien hasta el momento.

El problema es que pueda llegar al 20N sin una metedura de pata suya o de sus leales. Por ejemplo, el portavoz del PP, González Pons, que es un político que se las sabe todas y se maneja como pez en el agua ante los medios de comunicación, ha dado un resbalón de esos que le pueden pasar factura.

González Pons, ni corto ni perezoso, ha dicho que su partido podría crear tres millones y medio de empleos. No es que lo haya prometido pero…. Naturalmente en su partido la afirmación de González Pons cayó como una patada en las espinillas, porque sólo a un neófito se le puede ocurrir poner cifras a la creación de empleo. Así que González Pons ha tenido que matizar sus palabras y explicar que la cifra corresponde al imaginario de los deseos y por su parte desde Génova 13 se deja bien claro que ellos no prometen nada, ni tres millones ni tres, que harán todo lo posible porque se den las condiciones para que se cree empleo, pero nada más.

Le supongo a González Pons enfadado consigo mismo por la metedura de pata, sabiendo, como sabe, que con su afirmación no sólo se ganaba un titular en los medios de comunicación sino que ha dado carnaza, incluso para la chanza, a sus adversarios.

Evidentemente, a todos los ciudadanos les gustaría que la cifra de González Pons se pudiera hacer realidad y cuanto antes mejor, pero acaso la sociedad española está cansada de «fantasmadas» y de falsos optimismos que sólo han provocado desilusión.

Yo creo que a estas alturas lo único que la sociedad espera de los políticos es que sean honrados, que no creen más problemas de los que solucionan y, sobre todo, que no prometan lo que no saben si podrán cumplir. Crear tres millones y medio de empleos sería un milagro habida cuenta de como está nuestra economía y la mundial. De manera que para no generar nuevas frustraciones en la sociedad más les valdría a los populares ser comedidos en sus promesas y afirmaciones. Generar falsas expectativas es lisa y llanamente no sólo un engaño sino una irresponsabilidad.

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