Andrés Aberasturi – ¡Vaya carrera la del TC!


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Lo del Tribunal Constitucional ya empieza a pasar de castaño a oscuro casi negro. La última guinda a fecha de hoy -aun puede deparar más sorpresas- es la anulación de una condena a seis meses cárcel por la invasión por parte de miembros de un comité de huelga del despacho de un concejal que iba a recibir a dos ciudadanos. No voy a hacer aquí una lectura pormenorizada de lo que a todas luces parece una decisión en la frontera del disparate y que, en definitiva viene a avalar la violencia y la coacción en «actos conectados» en un «contexto huelguístico»; es decir, que los dos miembro del comité de huelga que atentaron claramente contra la libertad y hasta el deber del concejal y contra la libertad y el derecho de dos ciudadanos que querían entrevistarse con este, hicieron muy bien boicoteando la entrevista y desobedeciendo a la autoridad. Y como la decisión estaba empatada, el ínclito magistrado Eugeni Gay, tuvo que hacer valer su voto de calidad como presidente de la Sala que entendía del asunto.

Recomiendo la lectura de las razones que ofrece la sentencia porque es la mejor forma de perder la fe en el buen sentido común, en la lógica, en el recto proceder. Una vez pedida la fe ante la sucesión de tantos absurdo razonamientos, es conveniente también leer los votos particulares de los que se oponen a la decisión para no perder del todo la esperanza y entender que aun hay gente así, como nosotros, que sin saber de leyes nos damos cuenta de lo que está bien y de lo que está mal. Y lo del Constitucional está rematadamente mal, qué le vamos a hacer. Lleva una carrera de decisiones que ni a posta puede ser más diametralmente opuesta al sentir general: el si pero no pero si del Estatuto catalán después de no sé cuantos años que encima no se lo toman en serio ni los propios gobernantes catalanes, la penosa historia de Bildu enmendando la plana al Supremo y atribuyéndose unos poderes que no tiene y ahora esta especie de legitimación y/o justificación de la violencia siempre que sea en el contesto de una huelga. Lo cierto es que este último hallazgo ya tiene un precedente en Gila cuando, hablando de las guerras, decía que «aquí lo bueno que tienes es que matas a uno, te ve un policía y le dices: si he sido yo ¿qué pasa?. Claro que Gila era un humorista genial y este es el más alto Tribunal de Justicia.

a.aberasturi

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