DON MARIANO, RECUERDE, me prometió la primera entrevista.

Entrevisté a Rajoy en junio de 2005, en aquella campaña autonómica en la que el PP de Fraga se jugaba su continuidad en la Xunta y perdió. Don Manuel, animado por los pelotas de turno que nunca faltan, por desgracia de quien los sufre, se había empeñado en presentarse a pesar de no estar en un buen momento —todos recordamos aquel famoso desvanecimiento en público, socorrido por el doctor Santalices— desoyendo los buenos consejos de quien sí le apreciaba de verdad. De nada sirvió el mágico fotoshop de su último cartel de campaña en el que lucía su cara como culito de niño. La Burla negra, el Nunca máis y aquel Hay que botalos [hay que echarlos], esperpento del equipo de la ceja del grelo, hicieron el resto, y la cabezonada dio paso a cuatro años de bipartito PSOE-BNG de disparates múltiples y despilfarro —dos gobiernos, ya se sabe, doble de todo—, que condujo al vaciado de las arcas gallegas, consecuencia que estamos sufriendo ahora, y origen de los recortes y apretadas de cinturón de este presente gris. Hablé de esto en «Galicia no es nacionalista».

Faltaban unos días para la jornada de reflexión cuando entrevisté a Mariano Rajoy. No lo conocía personalmente. Llegó con su camisa de rayas de campaña, con la cabeza alta y sonriente. Me encantó. Gana mucho este gallego en las distancias cortas. Es grandón y su físico impone. Sin embargo, esa lánguida timidez que le caracteriza hace que te sientas a la par; todo lo contrario que otros políticos altivos que parecen estar pensando: “a ver por dónde me sale ésta”. Te mira, te sonríe y te hace sentir que le estás haciendo la mejor entrevista de su vida.

Por aquellos días, Mariano aún estaba herido por el rayo del 11M. Corrían tiempos muy malos para el PP. Había transcurrido un año pero aún no habían cicatrizado las heridas. Demasiadas luchas internas: unos por llegar al fondo del origen y autoría de los atentados y otros por pasar página, y a otra cosa. El pacto del Tinell ya dejaba ver sus frutos y el ensañamiento en los medios era total. El “59 segundos” no se distinguía por su pluralidad precisamente —por mucho que digan ahora y se lleven premios a la libertad—, y los periodistas del régimen daban estopa a diestro y siniestro. Casi siempre cuatro o cinco frente a uno o dos. Después vino el congreso de Valencia, con sus más y sus menos, que no es momento de recordar.

En la entrevista le pregunté sobre el 11M y sus muchas irregularidades, la comisión de investigación, el pacto antiterrorista y otros tópicos. Le presté mi hombro periodístico para llorar, en unos días en los que los hombros se habían escorado a la izquierda, seducidos por la mirada azul y la sonrisa diáfana del salvapatrias que habían apodado “Bambi”. Y se sintió muy cómodo; me lo dijo y me hizo una promesa: “Cuando sea Presidente del Gobierno tendrá usted la primera entrevista como Presidente del Gobierno” (Véase minuto 16:20 y ss. de la entrevista). Reí, y permitiéndome una broma —ya fuera de la formalidad— le respondí: “Eso se lo dirá usted a todas”. Y reímos más mientras recogía los papeles. Pero ahora llega el momento de la verdad. Todo apunta a que Rajoy, por fin, después de tantos palos en las ruedas, de muy diferentes procedencias, llegará a La Moncloa. Le entrevistaré en algún momento, estoy segura, aunque no sea la primera. Pero, mientras llega el momento, me permito jugar con una entrevista virtual, mucho más inquisitiva que la de 2005 y exigiendo operatividad.

ASÍ EMPEZARÍA MI ENTREVISTA:
Acaba usted de llegar al Gobierno; hemos visto que las arcas están vacías, que tal como esperaban, las cuentas del Estado no son reales, es decir, que los socialistas no han dejado ni calderilla, que los mercados presionan y la Comisión Europea pide más esfuerzos, que la tasa del 20% de paro no bajará hasta el 2013, que nos acercamos a una recesión sin remedio, que hay un empeoramiento de la economía, que se habla de una nueva Unión Europea de dos velocidades, y que hay que tomar medidas drásticas e impopulares, máxime teniendo a la horda izquierdista al acecho para moverle la alfombra. Pero no voy a preguntarle sobre esto, porque, por un lado, será monotema durante meses-años, y por otro, aunque no le arriendo la ganancia, confío en su buena gestión para sacar a España de la crisis. Eso lo saben incluso los de la izquierda, que le han votado para que vuelva a llenar las arcas para completar el ciclo. Dicho esto, señor Rajoy, me gustaría centrarme en la crisis moral, en la crisis de valores y en la crisis institucional. La herencia socialista de 2011 es mucho peor que la recibida por su mentor, Aznar, en el 96. Han dicho en campaña que implantarán el mejor sistema educativo del mundo.

—¿Piensan rescatar la cultura del respeto, el esfuerzo y la excelencia? Pero no solo en teoría, en la práctica. ¿Cómo piensan abordar el tema del matrimonio homosexual? Supongo que estará de acuerdo en que una cosa es normalizar un tema administrativo de una pareja del mismo sexo, y otra muy distinta, equipararla al matrimonio formado por hombre y mujer de acuerdo a la antropología. ¿Piensan eliminar la asignatura ideologizante Educación para la ciudadanía, fomentadora de la promiscuidad entre los niños y donde se hace apología de la masturbación? Pero no solo en teoría, en la práctica.

—¿Piensan derogar la actual ley del aborto, en virtud de la cual se puede eliminar a un bebé de 12 semanas porque a esa edad el feto “es un ser vivo pero no humano”?, Bibiana Aído dixit. Le oí decir a Ana Pastor y a Cospedal que la derogarán porque la anterior es suficiente. Eso me hizo ponerme en guardia. Entendí que es suficiente porque con la ley del 85, España se convirtió en paraíso del aborto, porque se aborta a petición en virtud de un fraude de ley del supuesto “peligro para la salud física o psíquica de la madre”. Y ya sabemos cómo se incumplieron los protocolos y cómo las clínicas se hincharon a ganar dinero durante las dos legislaturas del PP. Bastante se nos acusó a los provida de guardar silencio durante ese tiempo, como si nosotros fuésemos culpables. Aunque haciendo examen de conciencia, sí fuimos culpables porque lo consentimos con nuestro silencio. Como bien dice Edmund Burke: “Para que el mal prolifere en el mundo, basta con que los buenos no hagan nada”. También hemos oído a la señora Sáenz de Santamaría decir que nunca tendría un hijo con malformaciones. Simple y llanamente, quiso decir que lo eliminaría.

—¿Qué piensa hacer con la ley de muerte digna? Rubalcaba ha prometido sacarla adelante si gana. ¿Qué harán ustedes? ¿Está seguro de que las señoras que le rodean, integradoras de la derecha pagana —de lo que además hacen alarde, no hay que olvidar lo que presume Soraya de no ir a misa—, no van a tomar el testigo de las progres y continuar con las obras iniciadas por ellas? Me refiero a De la Vega, Pajín, Jiménez y la citada Aído. Los que dudamos, debido a esa tendencia relativista del PP, creemos que no hay diferencias sustanciales entre la derecha pagana y la izquierda.

—¿Van a permitir que se sigan cerrando las capillas de las universidades? ¿Piensan despolitizar y reformar el Poder Judicial o se van a beneficiar de la desfeita iniciada por Felipe González y continuada por Zapatero? ¿Van a restablecer los órganos de control desmantelados por los socialistas? ¿Y la Policía y la Guardia Civil? ¿Y el Ejército? Ha prometido que no se sentará a negociar con ETA o la izquierda abertzale, pero, ¿qué piensan hacer con Bildu, Amaiur y toda esa tropa cuando incumplan la ley y la Constitución?

Ve que mis preguntas de ahora tienen otro cariz y otra intención. Es lógico. Ahora usted es casi un Emperador con poder absoluto. Nunca la derecha fue tan mayoritaria en las Cortes Generales. Nada que ver con aquel Rajoy de camisa de rayas de junio de 2005, que había que arropar porque lo estaban tratando injustamente.

Para terminar, don Mariano, me permito recordarle la famosa frase de Tertuliano: Memento mori, cuya traducción es “recuerda que morirás”, a la que yo añado: “y no gobernarás siempre”. Le deseo muchísima suerte y puede contestarme por el orden que quiera.

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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora
Directora de Ourense siglo XXI
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
www.magdalenadelamo.com
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(11/11/2011)
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Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

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