Carmen Tomás – Hartos de la corrupción


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Más y más casos de corrupción en España. Parece que es uno de nuestros eternos problemas. Y no sólo en Andalucía, donde ya la mano de los políticos y afines es demasiado larga. Es en Baleares, donde el ex presidente acaba de ser condenado a 6 años de prisión. Es en el País Vasco donde se acusa al cuñado de López de no saber de dónde ha sacado nada menos que 400.000 euros. Ya está bien. Los ciudadanos queremos que se acabe de una vez con este proceder, con la forma en que demasiados se comportan con el dinero público. Queremos que se les juzgue, se les inhabilite para muchos años y sobre todo exigimos que devuelvan el dinero.

El gobierno prepara leyes contra la mangancia y es lo que hay que hacer. Pero, con el código penal en la mano ya se pueden tratar muchos de los casos conocidos, porque no exigimos únicamente que se actúe contra las evidencias juzgadas sino también con las actuaciones que no necesariamente conllevan llevarse el dinero sino sencillamente malgastarlo, tirarlo. Arruinar un país, por ejemplo, ¿no debe tener ninguna consecuencia? En España, parece que no. Es más, el gobernante que lo ha conseguido en tiempo récord ahora va a ir a dar charlas por el mundo. La primera parada será en Venezuela en la Cámara de Comercio. No se me ocurre sobre qué puede dar una charla a empresarios el ex presidente Zapatero. Y que encima le paguen por ello, cuando en su país la ruina de millones de personas y empresas es desmoralizante.

Este país tiene que cambiar y ahora el PP tiene una oportunidad de oro para conseguirlo. Tiene mayoría absoluta en el Congreso y gobierna en casi todas las comunidades autónomas y en miles de ayuntamientos. Tiene la ocasión de hacer de España un país donde el corrupto no tenga más salida que la cárcel y la devolución del dinero.

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