Cayetano González – La desvergüenza de López.


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Fue Pilar Ruiz Albizu -madre de Joseba Pagazaurtundua, jefe de la policía municipal de Andoaín asesinado por ETA en febrero de 2003- la que dijo a las puertas del hotel de San Sebastián donde los socialistas Patxi López y Rodolfo Ares se reunieron en julio de 2006 con los batasunos Arnaldo Otegui y Rufi Etxeberría durante el proceso de negociación política del Gobierno de Zapatero con ETA, aquello de «Patxi, harás y dirás cosas que nos helarán la sangre». La última del ahora lehendakari López entra dentro de esa categoría descrita por la madre de los Pagaza.

La Consejería de Interior del Gobierno Vasco que preside López ha organizado para mediados de mayo en Bilbao un Congreso «sobre memoria y convivencia» que es un intento más por parte de los socialistas de proyectar la imagen de que los tiempos han cambiado en el País Vasco tras el anuncio hace seis meses de ETA de «cese definitivo de la actividad armada», aunque la banda terrorista ni se haya disuelto ni haya entregado las armas y que un reciente informe de Europol alerte de que ETA sigue reclutando terroristas y recabando información sobre nuevos objetivos.

Tanto López como su consejero de Interior, Rodolfo Ares, no han tenido otra ocurrencia que invitar a que participe en ese Congreso a una sanguinaria etarra, Carmen Guisasola, a la que las Fuerzas de Seguridad del Estado la relacionaron en su día con la participación en 33 atentados de ETA que costaron la vida a 24 personas. Por sentencia judicial firme esta etarra fue condenada por tres asesinatos. Pero como esta «gudari», que en 1990 fue jefa de los comandos de «liberados» de ETA, posteriormente fue expulsada de la banda y se ha acogido a la denominada «vía Nanclares», López y Ares piensan que es la persona indicada para hablar de «memoria y convivencia» en un Congreso que dura seis días y en el que está previsto que hablen a lo largo de todo ese tiempo solo cuatro víctimas de ETA ninguna de ellas, salvo el sevillano Joaquín Vidal, representante de las principales asociaciones de víctimas del terrorismo existentes en España.

Lo que también se entiende también muy mal es que el ministro del Interior, Jorge Fernández -que lógicamente se ha negado a dar el permiso para que Guisasola abandone la cárcel para participar en el Congreso- avale con su presencia y participación en la clausura del mismo esta pantomima montada por el PSE y López. Como tampoco se entiende muy bien que el PP vasco de Basagoiti siga manteniendo a día de hoy su apoyo parlamentario para sostener a un Gobierno vasco y a un lehendakari que han dado muestras más que sobradas en los últimos años de estar mas interesados por la presencia del brazo político de ETA en las Instituciones que por derrotar también a la banda en ese campo político. Más preocupados por los presos de ETA que por las víctimas del terrorismo.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído