Rosa Villacastín – El Abanico – SOS contra la pobreza infantil.


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Las cifras son demoledoras; tres de cada diez niños españoles son pobres. Lo ha explicado Paloma Escudero, directora ejecutiva de Unicef, con toda la seriedad que el caso requiere. Una noticia que se ha abierto paso en los medios hasta calar en nuestras conciencias, no solo por la magnitud de los números sino porque piensas que esas cosas solo pasan en Africa, en América Central, en la India, nunca en un país europeo que si por algo se ha caracterizado en los últimos 20 años es por su bonanza económica, sin pensar que algún día se acabaría ese maná que nos llegaba del mismísimo cielo, lo que nos ha obligado a despertarnos de golpe y a mirarnos en el espejo de una realidad que escuece, que duele, que paraliza, que da miedo.

La pregunta que me hago: ¿cómo hemos podido llegar a la situación en que nos encontramos? ¿Cómo Rajoy, de Guindos y Montoro, no hacen nada por evitar la sangría de un paro que alcanza ya a seis millones de personas, ¡SEIS MILLONES!, que se dice bien. Gente de toda condición social que ha visto mermar sus ingresos hasta límites insoportables. La mayoría de los cuales son padres, madres, hermanos, trabajadores o pequeños empresarios a los que se les niega la posibilidad de soñar con un trabajo remunerado con el que alimentar a sus hijos o atender a sus propios padres, que son los dos pilares de una sociedad que se desmorona a pasos agigantados.

Siento escalofríos cuando me cuentan como las familias se llevan de las residencias a sus mayores porque no pueden pagarlas, o como otra con cinco hijos, el padre en el paro y la madre limpiando casas, malviven con 400 euros. Una cantidad que les impide pagar la casa donde viven y que dentro de unas semanas tendrán que abandonar porque el banco se niega a esperar que su economía mejore, cargando sobre sus espaldas con una deuda que les ira ahogando su futuro y el de sus hijos. Cajas de Ahorros a las que el Gobierno va a inyectar tal cantidad de millones que pienso si no sería mejor que ese dinero se lo dieron a esa pobre gente para que liquiden lo que deben a esas entidades, a cuyos gestores nadie les pide cuentas, y a los que permiten que se vayan a su casa con los bolsillos repletos de millones de euros.

Castigar al que se ha quedado sin trabajo y premiar a los que nos han llevado a esta situación de ruina total es difícil de asimilar, eso y la insensibilidad de quienes a la hora de meter la tijera, lo hacen allí donde más necesitamos que inviertan. ¿De qué servirá que los bancos estén saneados si el dinero no llega a la educación, a la sanidad, a la infancia y a los mayores? Si alguien me lo explica les estaría muy agradecida.

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