José Luis Gómez – A vueltas con España – Al borde del precipicio.


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Sin ayuda exterior, no es exagerado decir que España es un Estado inviable, salvo que prescinda de servicios hasta ahora considerados básicos para su población. Con la prima de riesgo por encima de los 600 puntos y, lo que es peor, el bono a diez años al 7,26%, es un país en cifras de rescate total, y no solo financiero. Situado al borde del precipicio, a ese ritmo duraría poco tiempo en pie. La salida a medio plazo pasa por recuperar el crecimiento, pero a corto se hace indispensable la intervención del Banco Central Europeo (BCE).

Es evidente que los mercados donde España se financia no creen suficiente la subida del IVA y los recortes del salario de los funcionarios y de la asignación que reciben los parados, lo cual plantea la terrible duda de hasta dónde puede llegar el ajuste que «necesita» el Estado. En realidad, el problema puede ir más allá y cuestionar el futuro del euro. Ante los mercados ya «cotiza» más la depresión que el ajuste.

Desde el punto de vista ciudadano, a los sufrimientos ya padecidos y los que están anunciados se suma algo inquietante, no menos terrible: nadie sabe cuál es el horizonte y nadie precisa para qué sirve todo lo que está pasando. La ausencia de pedagogía política impregna la acción del Gobierno de Rajoy, que parece superado por los acontecimientos y busca refugio en el BCE y en la herencia recibida, sin afrontar su principal deber, que es gobernar la realidad. Menos responsable parece todavía la actitud del Banco Central Europeo, que teniendo medios no los utiliza en beneficio de la cuarta economía de la zona euro.

La situación es tan grave y tan absurda que la principal partida de gasto de España en 2013 será pagar su deuda, con un desembolso de casi 40.000 millones de euros, un 31,6% más que este año. En otras palabras, la carga extra de intereses a pagar en 2013 consumirá prácticamente lo que el Gobierno pretende recaudar con la subida del IVA. A esos niveles, la Unión Europea debe asumir que no basta con sus drásticas medidas de austeridad: ni España puede seguir pagando ese precio ni los mercados recuperarán la confianza. La doctrina Merkel está fracasando y los mercados están apostando por el rescate total de España.

¿Es eso lo que le conviene a Europa? ¿Tiene manual de instrucciones para hacerlo?

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