De veraneo – Despierta PP, despierta, que después será tarde.

No sé si ya existe algún estudio o tesis doctoral sobre el denominado síndrome de la Moncloa y sus afines síndrome de la moqueta, del sillón y otros que genera el poder. En el DSM-IV TR aún no aparece catalogado aunque dados los muchos ejemplos que van siendo de dominio público deberían ir pensando su inclusión. Lo que sí incluye el manual de diagnóstico es el trastorno de identidad disociativo, conocido antes comúnmente como desorden de personalidad múltiple. Es lo más parecido a lo que padecen los políticos, que viven en una continua esquizofrenia entre lo que son, lo que deben ser, lo que prometieron ser y lo que aparentan. Viven así en un estado de personalidades cambiantes y disociadas. Por eso les es tan fácil practicar el donde dije digo, digo Diego o como sea el dicho que no acabo de aprenderme. Por esa alternancia de personalidades les es tan fácil decir una cosa y la contraria, ser el doctor Jekill, mister Hyde, y otros convivientes dependiendo del lugar y la hora. O adquirir la facultad de andar por la vida levitando dos palmos por encima del nivel de los mortales. Y es que los políticos confunden el escaño con la planta de la inmortalidad, ese bien tan buscado desde la antigüedad, espléndidamente reflejado en la epopeya de Gilgamesh. Por eso una vez conseguido se les hace tan difícil renunciar a él.

Por esto y otras cosas la casta política nos tiene a todos en un estado de desesperanza continuo que hace que nos sintamos en una encrucijada donde todos los caminos conducen a “ninguna parte”. No hemos sido víctimas de ningún ataque de ira ni hemos roto nada comparable a las tablas de la ley, como Moisés al bajar del monte Sinaí, y sin embargo mi generación y la siguiente está condenada a no ver ni de lejos la tierra prometida. Y eso se lo debemos a los políticos, a los de antes y a los de ahora. Los de antes por habernos metido en este agujero negro y los de ahora por no saber qué hacer, porque no se atreven o por las dos cosas. Porque se creen que el Estado es una gran finca subrogada, que ahora les toca repartirse. Por eso se afanan en colocar a sus parientes y amiguetes en los grandes puestos y cargos: de ministros, directores, secretarios, diputados, senadores, consejeros, asesores, y varias etcéteras, la mayoría con despachos, coches, chóferes, dietas, iphone, ipad, y más etcéteras, con cargo a nuestra hucha común y propia, la de los impuestos. Viendo la lista de los colocados del PP siento auténtica vergüenza. Ni ética ni estética. (El último sonrojo es el ático de De Guindos en el vecindario de la Moraleja, comprado a mitad de precio por estas cosas de la burbuja. Los políticos tienen fijación con los áticos. La afición ya la patentaron Pepiño Blanco, Bono y Bermejo, que yo recuerde). Volviendo a los enchufados, sé de sobra que los otros también lo han hecho, que lo hacen, que es lo común, pero, sinceramente esperaba otra cosa. Todos confiábamos en una alternativa de verdad, en una regeneración de las desfeitas de años, en un regreso del orden. Y como las autonomías, empresas públicas, órganos consultivos y demás metralla estatal –de donde se podrían ahorrar miles de millones—, son intocables, hay que recortar por lo fácil, hay que esquilmar al pobre ciudadano y culparlo de haber vivido por encima de sus posibilidades –cómo un pobre va a tener un piso, por Dios, dónde se vio— y de tener el botiquín atestado de medicamentos a medio tomar. ¿Por qué no cuentan que los laboratorios premiaban a los médicos por recetar, con coches, viajes y congresos? ¿Por qué no se habla del atraco al ciudadano por la compra de los miles de dosis de vacunas contra la gripe A y el virus del papiloma humano? De aquellos lodos vienen estos polvos y ahora hay que pagarse el viaje a la sesión de quimio o ir andando.

Lo cierto es que el equilibrio social está en estado prerrevolucionario. Circunscribiéndonos a España, el barco hace aguas de proa a popa y de babor a estribor: los del 15M, mineros asturianos, de Aragón y leoneses, los del naval, víctimas de las preferentes y subordinadas, estafados de todo tipo, afectados por injusticias varias, más algún que otro ocioso y rebelde sin causa izan la bandera de la revolución y están a punto de empuñar el hacha de guerra. Caldo de cultivo para los Gordillos y Marios Conde de turno. El recorrido del de Marinaleda está visto: de la cooperativa al despacho de la Junta de Andalucía o a alguna emisora o plató de TV y punto. Lo de Mario Conde es otra cosa. Desconozco el grado de preocupación de Génova, aunque visto lo visto, parecen estar blindados a las críticas y a los consejos, salvo en la claudicación de los 400 euros que lo han hecho mal y a destiempo, y contemplan las generales como algo lejano. Siento pena y rabia cuando oigo o leo “el desplome del PP”. No sé si saben que por ahí anda circulando ya el conocido lema para tiempos de incertidumbre “elecciones generales ya”. Seguro que a Mariano Rajoy no le queda todo el tiempo que él cree. Septiembre y el último trimestre de este año serán fechas importantes para el devenir de nuestra política. Y ahí está Mario Conde presentándose como alternativa a un sistema obsoleto, corrupto, putrefacto, que apesta a carroña. Mario Conde llega con el discurso que una sociedad desesperanzada quiere oír. Y se estrena en Galicia, donde según los sondeos, Feijóo pierde la mayoría absoluta. Incluso se habla de posibles escisiones del PP gallego que pasarían a engrosar las filas de Conde. Eso si los comicios se celebran en noviembre o después, aunque todo apunta a que serán posiblemente el 28 de octubre. En ese caso el estreno sería en las europeas. Conde promete reformar las autonomías, el sistema judicial, el bancario y eliminar los privilegios de la casta política. ¿Quién da más? Por qué en todo este tiempo el PP no ha emprendido algo similar y se ha limitado al recorte fácil, al ahorro a costa del trabajador mileurista? Se dice –incluso entre sus filas, donde existe un malestar visible y notorio— que tienen una mayoría inmerecida y desperdiciada. Todo esto beneficia a Mario Conde y a los caudillos que se apunten a la subasta.

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
✉ periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
(22/08/2012)
.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

Lo más leído