Antonio Casado – En torno al caso Bolinaga.


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Cuando el líder del PP vasco, Antonio Basagoiti, dijo que le importa un bledo la salud del etarra Bolinaga, el «carcelero» de Ortega Lara, estaba interpretando el sentir de una inmensa mayoría de españoles. Lo cual no quiere decir que la inmensa mayoría de españoles, ni el propio Basagoiti, por supuesto, se fueran a mostrar indiferentes ante un eventual incumplimiento de la ley o trato inhumano a un preso.

Nada de eso, porque no es el caso. La ley ampara el derecho de un recluso a recibir asistencia médica y un trato humanitario. Dentro de la prisión o fuera de la prisión, según decida el juez de vigilancia penitenciaria después de oír al médico y al gobernante. En cualquier caso el cumplimiento de la ley queda garantizado. Y a partir de ahí, a unos, como Basagoiti, les importará un bledo si el etarra se muere antes o después, y otros, como Rufi Echevarria, dirán que el Gobierno de España es un nido de desalmados llenos de odio contra los patriotas vascos.

Como ustedes saben, el juez ha concedido la libertad condicional al etarra por razones humanitarias, en base a la opinión favorable del Gobierno (Instituciones Penitenciarias, Ministerio del Interior) y unos informes médicos que consideran a Bolinaga un enfermo terminal. Sin embargo la decisión de excarcelarle no será firme mientras la Audiencia Nacional no se pronuncie sobre el recurso que la Fiscalía presentó este miércoles.

Con la incógnita de si la Audiencia Nacional dará o quitará la razón al juez de Vigilancia Penitenciaria, José Luis Castro, respecto a la decisión de excarcelar a Bolinaga, quedan trazadas las coordenadas esenciales del caso. Las que están tasadas y nos obligan a apoyarnos en esas dos grandes barandillas que antes mencionábamos: el impero de la ley y el trato humanitario a un preso. A eso hay que atenerse siempre, aunque subjetivamente al señor Basagoiti y al abajo firmante nos importe un bledo la salud de un personaje tan abyecto como el que nos ocupa.

Lo demás es ruido, cálculo electoral, estrategia política y puro debate de cercanías. Y aquí el campo de lo opinable es insoportablemente venial. Desde los que, como el Gobierno de Rajoy, piensan que un Bolinaga excarcelado limita la tendencia política de la izquierda abertzale al victimismo hasta los que, como el ex ministro Mayor Oreja, creen que un Bolinaga excarcelado es seguir dando oxígeno a una ETA en vísperas de su victoria final.

Y en ese bullicioso tropel de opinadores estamos también quienes creemos que lo del señor Mayor Oreja reprobando la actitud del presidente y del ministro del Interior, Fernández Díaz, fue un auténtico golpe bajo al Gobierno de su propio partido. Ante el Comité Ejecutivo del PP dijo que ETA no está derrotada y que la puesta en libertad del etarra favorece la causa de Bildu. Dije y repito que me pareció injusto, insolidario, erróneo e incoherente con su apuesta por los acercamientos y las excarcelaciones cuando él mismo ejerció como titular del Ministerio de Interior.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído