Fernando Jáuregui – ¿Debe Rajoy cesar al ministro del Interior?


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Resulta curiosa la ofensiva de una parte minoritaria del Partido Popular contra el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al haber patrocinado la excarcelación -inicialmente, el tercer grado_ del sin duda aborrecible personaje y torturador etarra Uribetxebarría Bolinaga. Personalmente, no me cabe duda de que de que de ninguna manera se trata de disparar contra Mariano Rajoy, que es el principal apoyo de Fernández, por mucho que se critique soterradamente su presunta «tibieza» a la hora de abordar el tema del etarra enfermo. Y quizá no solamente por eso. Pero a mí me parece más una tormenta en un vaso de agua que una auténtica crisis interna en el partido gobernante, la verdad.

Sí, es cierto que tanto el exministro del Interior Jaime Mayor Oreja, cuyas posiciones son sobradamente conocidas en lo que se refiere al trato a dar a ETA, como la presidenta de la Comunidad de Madrid y algunas voces «populares» próximas a ambos, están levantando un oleaje notable a cuenta del «affaire Bolinaga», como ya le llaman en los pasillos de la sede del PP, en la madrileña calle Génova. Pero ni Mayor, siempre respetable en sus opiniones, aunque sean, a mi juicio, extremadas y extemporáneas, ni Aguirre, a la que cariñosamente llaman, en la Ejecutiva del PP, «el verso suelto», porque dice siempre lo que le da la gana -y eso es parte de su atractivo, aunque no compartamos mucho de lo que dice- no constituyen una fracción en el PP, ni están llamando a la disidencia. Más bien creo que expresan, con todo el derecho, sus opiniones, que, aunque no sean en absoluto las de quien suscribe, pienso que hay que aceptarlas dentro del gran debate nacional. Recordemos aquella expresión de un ministro británico: «Yo, que aborrezco las posiciones de usted, daría la vida para que usted pueda expresarlas libremente». No se puede pedir al disidente que se calle, porque entonces entraríamos en un régimen mucho menos democrático.

Lo más curioso en esta tormenta es que Fernández pudiera, en principio, alinearse más en las posiciones duras de Mayor que en las de la parte del PP vasco que entiende que la excarcelación de Bolinaga, perfectamente legal, es preferible a su posible muerte en prisión, algo que alentaría no poco el victimismo de la gente de Bildu; bastante hemos ayudado ya todos, con nuestras torpezas y maximalismos, a los buenos resultados de los «batasunos». Y no menos curioso es el hecho de que el propio Mayor, con la ley en la mano, hubo de excarcelar ya a varios etarras enfermos incurables, como Bolinaga, o directamente terminales, como también parece -parece_ ser el caso.

Puede que haya algunas otras buenas razones para remodelar una parte del Gobierno, incluyendo al ministro del Interior. Personalmente, creo que Rajoy debería ir pensando ya en hacer una crisis para afrontar el futuro, una vez que bastantes de sus ministros se han abrasado en la puesta en marcha de operaciones que han supuesto poner todo, absolutamente todo, en tela de juicio. Pero si Fernández Díaz debe, que no digo yo que necesariamente deba, ser cesado, desde luego no ha de ser por el «caso Bolinaga». Ahí, al menos ahí, entiendo que Rajoy lo está haciendo bien. Y su responsable de Interior, también.

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