Carmen Tomás – Desde el parqué – Calma chicha.


MADRID, 03 (OTR/PRESS)

Los mercados han vivido una semana de calma. Se han vivido dos sesiones sin Wall Street a causa del huracán Sandy y no han pasado grandes cosas ni en Europa ni tampoco en España. La prima de riesgo sigue plana en el entorno de los 400 euros y la bolsa mantiene el tipo. Sí se han publicado en España, sin embargo, algunos datos para la esperanza. No es que podamos decir que se acabó la crisis y vamos hacia arriba, pero sí que la economía española se estabiliza.

Quizás por ello el presidente del gobierno insiste en que de momento no va a pedir la ayuda a Europa. El Tesoro prácticamente ha cumplido con sus emisiones de deuda y además han sido cubiertas a tipos más o menos razonables. Es verdad que hubo que corregir algunas declaraciones que apuntaban a que la ayuda no se pediría antes de fin de año, si hubiera que pedirla, por unas menos contundentes: se pedirá si conviene a España.

El caso es que la economía decrece algo menos, el sector exterior ofrece cuentas en equilibrio, los ingresos por turismo son espectaculares y el sector privado parece haber terminado el ajuste del empleo por la vía del despido. Ahora, eso sí, le toca al sector público. De hecho, en los últimos meses más de 200.000 empleados públicos han pasado a engrosar las listas del paro y más de un 25 por ciento de las bajas de cotizantes a la Seguridad Social pertenecen al sector público.

Además, los datos de las cuentas de la Administración del Estado hacen albergar esperanzas de que se cumpla con el objetivo de déficit público para el cierre del año, el 6,3 por ciento. En todo caso, algunos dudan de que con estos datos en la mano pueda hablarse de esperanza. Hay otros que opinan que sí es un cambio claro de tendencia, aunque no hay que olvidar que hay muchos millones de españoles en paro y pasándolo realmente mal.

¿Queda aún por ver más ajustes? Probablemente sí, pero si se estabiliza el sistema financiero y cumplimos con Europa serán menos dramáticos. La idea es estabilizar la economía para llegar a crecer y lo más importante para poder mantener el sistema público de enseñanza, pensiones y sanitario. A nadie se le oculta, a no ser por mala fe, que para lograrlo hay que racionalizar las prestaciones e insistir en adelgazar las administraciones y suprimir gasto innecesario de tantas y tantas partidas presupuestarias. Esa es ahora la tarea.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído