Carlos Carnicero – Compre la residencia y le regalan un piso.


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

En esta era de la improvisación y falta de proyectos definidos, a cualquiera le surge una ocurrencia sustentada en una agenda ideológica. Ahora se subastan derechos a la residencia.

Los países considerados serios tienen requisitos exigentes para conceder el derecho a residir a un ciudadano extranjero.

Hace poco, un reconocido dirigente popular afirmaba que tenía que terminar la idea de que España era un «paraíso de la inmigración ilegal». Se refería a los que están tan desesperados como para intentar llegar a este paraíso de seis millones de parados. Para ello se decidió que los que no tuvieran papeles de residencia no tendrían derecho a la asistencia médica, trasladando a estas personas a un universo de zombis enfermos por nuestras calles.

Ahora, rusos, chinos, o de cualquier procedencia, si tienes 160.000 euros para comprar una casa, tendrán derecho a la residencia. Para ser más precisos, la entrada a «este paraíso de la inmigración ilegal» será accesible disponiendo de esa cantidad de dinero y además, como ocurría antes con los vendedores callejeros, se les regalará un inmueble para que su condición de propietarios dignifique en términos de mercado su condición de inmigrantes.

Hay que deshacerse de las viviendas excedentes aún a costa de renunciar al control selectivo del derecho de residencia.

Buena noticia para las mafias chinas y rusas, porque no me imagino a ciudadanos trabajadores honrados de esos países que dispongan de ese dinero para comprar la residencia y recibir un piso.

La agenda conservadora de Rajoy tiene tantas aperturas como oportunidades de negocio se presenten para los banqueros y constructores. Saldo de residencias a costa de la obsesión por liquidar el stocks de casas, cuando sería más razonable una política de precios y créditos para que cualquier persona tuviera acceso a una vivienda digna, como proclama la constitución.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído