Julia Navarro – Escaño Cero – Mucho que contar.


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Es difícil hincarle el diente al caso Bárcenas. Y no porque me adrede la advertencia, mejor dicho, amenaza, de María Dolores de Cospedal que ha dejado dicho que su partido se va a querellar contra todos los que pongan en duda la honorabilidad del PP. Digo que es difícil porque el asunto es poliédrico y no se puede explicar al margen del caso Gürtel por el que los populares pasan de puntillas como si no fuera con ellos. Pero va, vaya si va.

Iré por partes. Lo primero decir que creo que el Presidente Rajoy dice la verdad cuando asegura que él nada tiene que ver con prácticas corruptas y que no está en política para hacer dinero. Después de tantos años de ejercer el periodismo político, sé que hay personas que llegan a la política por la fascinación que les produce estar entre quienes dirigen el país, ya sea desde el Gobierno o la oposición, y que el solo hecho de estar, colma todas sus ambiciones. De manera que no me cuesta aceptar que si Rajoy se dedica a la política no es para enriquecerse. Es evidente que como registrador de la propiedad podría ganar mucho más fuera de la política.

Pero de la misma manera que creo que Rajoy está en política porque quiere «estar y hacer cosas» también he conocido a muchos otros políticos para los que la política no es otra cosa que una carrera, un «modus vivendi» muy confortable, por cierto.

Pero aunque Mariano Rajoy sea un hombre honrado, que ya digo que no pongo en duda que lo es, eso no significa que su partido no éste inmerso en uno de los casos más tremendos de corrupción como es el caso Gürtel. Y hay que recordar que el caso Gürtel estalla porque un concejal del PP, harto de ver irregularidades, denuncia que hay una trama en la que Francisco Corra y compañía desarrollan actividades cuánto menos cuestionables. Y la Justicia entiende que es así puesto que Francisco Correa termina en la cárcel. No solo eso, los ciudadanos asistimos atónitos a la publicación de las conversaciones de Correa y sus «cuates», muchos de ellos del PP, conversaciones que desde luego no son de monjas de la caridad. Y entre los papeles y las conversaciones de la trama Gürtel el juez se topa nada menos que con el tesorero del PP, el señor Bárcenas, que mire usted por donde, amen de ejercer como tesorero, tenía tiempo para los negocios hasta acumular 22 millones de euros en Suiza.

De la misma manera que no cuesta creer al señor Rajoy, creer al señor Bárcenas resulta imposible. Así que las declaraciones del ex tesorero obtenidas por el colega de la 13TV Antonio Jiménez, son lisa y llanamente increíbles.

El PP tiene muchas cosas que aclarar por más que le pese, y amenace, la señora Cospedal. Por ejemplo quienes son los «donantes» del PP, si esos donantes, empresa o particulares, además de ofrecer su apoyo económico al partido al mismo tiempo por obra y gracia de vaya usted a saber quién han tenido la suerte de obtener obras públicas, o facilidades para sus negocios. Puestos a aclarar los populares también tienen que aclarar cómo es posible que no supieran nada de las actividades de Bárcenas, porque resulta irrisorio pretender, como pretenden, que Bárcenas era algo así como un cuerpo extraño con el que ninguno tiene nada que ver. No se está más de veinte años en la «sala de máquinas» de un partido nada menos que manejando el dinero si no se cuenta con la absoluta confianza de los jefes.

Sí, hay muchas preguntas por responder, y la señora Cospedal debería de saber que en una democracia es difícil tapar la boca a los periódistas, y que por mucho que tire de la cuerda de sus terminales medíaticas, por mucho que sus palemeros salgan todos a una a decir que todo es mentira, en la era de Internet lo que no se cuenta por un lado se cuenta por otro.

El Presidente Rajoy ha pedido a los ciudadanos que hagan profesión de fe en su palabra, y ya digo que yo le creo, pero más allá de creer que el presidente es un hombre honrado lo que está en cuestión es conocer toda la verdad del caso Gürtel en el que se mezcla el caso Bárcenas. La señora Cospedal debería de encajar que aún hay mucho que contar.

¡Ah¡, y una consideración que sin duda no es menor: el PP está perdiendo credibilidad a chorros al mantener a la ministra Ana Mato. Cada día que continúe en el Gobierno es un día de merma de credibilidad para el PP.

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