Julia Navarro – Escaño Cero – En busca de autor.


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

No se puede estar un «poquito» embarazada. Eso es lo que se me ha venido a la cabeza ante la querella presentada por el PP contra el «autor» de los papeles que vienen siendo conocidos como los «papeles Bárcenas» en los que supuestamente el extesorero anotaba pagos y cobros irregulares. O se querellan contra Bárcenas o lo de querellarse contra un autor supuestamente anónimo suena a chiste.

No hay como darse un «paseo» por los pasillos del Congreso para recoger una abundante cosecha de comentarios de todos los colores. Por ejemplo, en filas populares algunas de sus señorías cuentan que entre Javier Arenas y María Dolores de Cospedal no hay buena sintonía. Mientras la secretaria general del PP es una firme partidaria de plantar cara a Luis Bárcenas, Javier Arenas recomienda prudencia y a lo que parece en esa batalla por ahora gana Arenas. Y es que Mariano Rajoy le tiene mucha ley a Javier Arenas, vaya usted a saber por qué. Lo cierto es que desde que Arenas ha regresado a Génova, 13 María Dolores de Cospedal sabe que tiene que nadar con tiento.

Por lo pronto, el PP está haciendo el ridículo en el caso Bárcenas. Bueno, quizás la palabra es demasiado suave y no sea precisamente ridículo sino que parece que tienen algo o mucho que ocultar. Tanto titubeo, tanto querer echar balones fuera, tanta ley del silencio evidencian lo mucho que temen a Luis Bárcenas.

La táctica seguida por los estrategas del PP es que Bárcenas es un señor que actuaba por libre y que nada o poco tiene que ver con el PP. Es decir, que el hecho de que fuera su tesorero es una casualidad por más que se pasó 22 años en Génova, 13. De la misma manera que si fue senador por Cantabria fue por obra de no se sabe quién y que si mantuvo hasta hace un mes despacho y secretaria en la sede del partido es algo que no saben cómo explicar.

Claro que el PP tiene la suerte de tener importantísimos aliados en los medios de comunicación, de manera que pretenden que termine cuajando su «versión» o, mejor dicho, su falta de versión.

Pero volviendo a las querellas del PP, la que ha presentado contra el diario El País solo se puede decir que es una fuga hacia adelante. Pretender que el culpable de sus males es el mensajero es una forma bastante pobretona de intentar hacer acallar las voces que señalan que Bárcenas y el PP son dos caras de la misma moneda, o lo han sido hasta ahora. Y lo que es de risa es lo de que los populares se hayan querellado contra el «autor» de los papeles que señalan que pudo haber pagos irregulares en Génova, 13. Que no se hayan atrevido a querellarse contra Bárcenas, que la querella sea además civil, vuelve a evidenciar que algo tienen que callar. Cabe preguntarse ¿por qué no se atreven a querellarse contra Luis Bárcenas? y ¿qué temen de Luis Bárcenas?

Lo quieran o no, el caso Bárcenas es el mayor escándalo político económico que se ha vivido en nuestro país y que tiene como telón de fondo a un partido político. Además, parece claro que el caso Bárcenas es parte del caso Gürtel.

Cuentan algunos populares que tampoco ellos entienden la tibieza de parte de la dirección de su partido y que esa tibieza les está haciendo un daño irreparable. Lo malo es que estos casos siempre hacen que paguen justos por pecadores porque hay muchos, muchos, dirigentes y militantes del PP con una trayectoria clara y ejemplar que están siendo víctimas de los efectos colaterales del caso Bárcenas. Y esto no ha hecho más que empezar.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído