Escaño Cero – De Zapatero a Gallardón.


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Si José Luis Rodríguez Zapatero no hubiera tenido la ocurrencia de reformar la ley que despenalizaba la interrupción del embarazo seguramente Alberto Ruíz Gallardón no andaría ahora empeñado en aprobar una nueva ley que sin duda supone un retroceso respecto a la primera. Pero a Zapatero le gustaba el más difícil todavía y sobre todo tenía la nefasta actitud de dividir continuamente a la sociedad. Su ley del aborto dividió a la sociedad y suscitó rechazo incluso entre los votantes socialistas. Fueron muchos los ciudadanos que se indignaron con la ley del aborto de Zapatero que permitía, entre otras cosas, que las menores, a los 16 años pudieran abortar no ya sin contar con la aprobación de sus padres sino sin necesidad de que estos lo supieran. Y así Zapatero abrió un debate en la sociedad irritando a tirios y troyanos. O sea un desastre.

Verán, en mi opinión, la ley que despenalizaba la interrupción del embarazo y que contemplaba tres supuestos, había logrado un amplio consenso en la sociedad. Aprobada por el PSOE, el PP no la derogó cuando le tocó gobernar, y así el debate sobre la despenalización de la interrupción del embarazo dejo de estar en la «agenda» política de los partidos. Pero en eso llegó Zapatero y la lió.

Zapatero ha sido un gobernante especializado en romper todos los consensos que se habían ido tejiendo pacientemente durante años. Con la ley del aborto también rompió un consenso. Y ahora Alberto Ruíz Gallardón está decidido a dar marcha atrás, el problema es que en vez de regresar al punto de partida, es decir a esa primera ley que tenía ese consenso general, pretende aprobar una ley restrictiva. En definitiva, Alberto Ruíz Gallardón va a hacer lo mismo que Zapatero pero al revés.

En mi opinión, hay asuntos de cariz tan delicado, como es la ley del aborto, sobre los que hay que legislar con el mayor consenso posible. Hay leyes que no pueden ser de unos ni de otros, tienen que ser de todos, y ésta es una de esas leyes. El ministro de Justicia asegura que ninguna mujer irá a la cárcel por abortar pero, sin embargo, su proyecto es penalizador y no despenalizador, con lo cual lo que dice no se corresponde con el texto que pretende aprobar.

La España de la democracia se ha construido a base de consenso sobre asuntos básicos, y este era uno de ellos y, en mi opinión, es imperdonable que tanto Zapatero como Ruiz Gallardón hayan intentado arrimar el ascua a su sardina. Hay asuntos que si están bien como están no hay por qué tocarlos. Saben, en ocasiones hay políticos que con algunas de sus decisiones lo que hacen es crear problemas en vez de resolverlos. Zapatero fue maestro en esto y, a lo que parece, Ruíz Gallardón parece empeñado en imitarle.

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