Engaños, manipulación y estrategias de los proabortistas.


En el último año y medio, en España, cerca de 120.000 bebés en gestación fueron eliminados “legalmente” por las curetas y bisturís de los abortistas de turno. Una mínima reflexión ante esta atrocidad tiene que llevar a preguntarnos: ¿qué nos ha ocurrido? ¿Cómo hemos llegado a estos extremos? Conseguir que un país que siempre se caracterizó por defender los valores que la sociedad tenía como sagrados e inalienables cambie su sentido vital casi de la noche a la mañana, no debería ser fácil. Sin embargo, así ha ocurrido, y sociedades como la estadounidense, por poner un ejemplo clave, en tan solo una década aceptó legalizar el aborto, cosa impensable unos años antes; y lo mismo se puede decir de España y de otras naciones de América. La razón de que ya no nos importe que se elimine a seres inocentes no creo que sea porque, de repente, nos hayamos vuelto perversos e insensibles. Sí es cierto que los civilizados nos hemos hecho más canallas, pero esta mutación es el resultado de un plan de marketing a gran escala para moldear nuestras conciencias. Y los servidores de la Cultura de la Muerte conocen muy bien las técnicas de manipulación y control de masas.

Los colectivos antivida despliegan argumentos y estrategias para conseguir domeñar al ciudadano medio y la aprobación de leyes sobre el derecho a decidir. El propio doctor Nathanson, apodado el rey del aborto, hizo públicas estas prácticas cuando se convenció del horror del aborto y decidió dedicar su vida a la defensa del nasciturus. Estas son algunas de las estrategias que se emplean aún hoy en día en los países donde el aborto no es legal, y han vuelto a florecer en España estos días ante la decisión del Gobierno de modificar la actual ley del aborto. Veamos el inicio del recorrido y las diferentes etapas.

MANIPULAR LAS CIFRAS DE ABORTOS ILEGALES

Que ha habido siempre parteras retiradas que realizaban abortos clandestinos en tugurios, y médicos que bajo cuerda hacían sus trabajitos, no es descubrir nada nuevo. Decir que muchos de esos abortos solían complicarse por mala praxis y falta de asepsia y que muchas mujeres morían, tampoco. Esta es una de las estrategias de los proabortistas que fortifican con la exageración de las cifras reales.

CULPABILIZAR A LA IGLESIA CATÓLICA

Para hacer fácilmente digerible la información al gran público es necesario articular un sistema de propaganda, y, a la vez, crear un enemigo del progreso. La Iglesia católica es siempre el blanco elegido. La Iglesia se ha mostrado firme en la defensa de la vida y ha mantenido los mismos postulados a lo largo de la historia. Esta postura de coherencia es rentabilizada por los movimientos antivida que culpan a obispos de impedir que las mujeres sean beneficiadas por el derecho internacional a abortar. La estrategia de culpabilizar a la jerarquía eclesiástica es muy perversa y eficaz. En España, en estos momentos se está culpando a la Conferencia Episcopal de presionar al Gobierno para que derogue la actual ley del aborto.

MANIPULAR A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Cuando por los años sesenta se empezó a reivindicar el derecho al aborto, a los medios de comunicación, indispensables para la implantación de cualquier tendencia, había que atraerlos a la causa. Para ello era necesario darles información jugosa, exagerada y con abundante morbo que luego se reflejaba en titulares y noticias que hablaban de sangre y muerte de pobres mujeres que habían fallecido a consecuencia de un aborto inseguro. Esta información se reforzaba con artículos de opinión y programas de televisión en los que hacían aparecer a los antiabortistas como paletos, anticuados y seguidores de la iglesia. Hoy la estrategia continúa, pero los medios son mucho menos inocentes que hace medio siglo. Hoy cada quien conoce a qué servidor presta sus servicios. ¡A buen entendedor…!

MAQUILLAR LAS ENCUESTAS

Tras un tiempo de propaganda en los medios, se hacía una encuesta en la calle. Si solo estaba a favor un 5 por ciento, también se maquillaba el resultado y se publicaba que un 25 por ciento de los ciudadanos estaba a favor de la legalización. La prensa continuaba bombardeando, y cuando unos meses después se repetía la encuesta, el porcentaje a favor había subido. Aun así, se exageraba. Pero era evidente que nadie quería que le tildaran de poco avanzado, de estar anclado en el pasado y de no ser progre. Así fue cómo se consiguió que las sociedades fuesen cambiando su visión de las cosas, y España no fue una excepción.

LEYES PARA LEGALIZAR EL ABORTO

Los promotores del aborto –la IPPF a la cabeza—aconsejan transgredir la ley para propiciar el cambio. Con los medios de comunicación al servicio de la causa, al mismo tiempo que se caldea la sociedad y se la prepara para admitir una nueva ley, los colectivos antivida, médicos abortistas y entidades colaboradoras con la industria del aborto, manipulan a los políticos con informaciones falsas, y les presionan para elaborar y promulgar leyes que amparen sus propósitos. Desde que en 1973 se consiguió la legalización del aborto en Estados Unidos, el resto de los países ha ido claudicando, siguiendo la misma dinámica.

NEGAR QUE EXISTE VIDA DESDE EL MOMENTO DE LA CONCEPCIÓN

Una vez promulgada la ley, hay que convencer a las mujeres de que abortar no es algo indigno. Este es uno de los escollos más difíciles de salvar porque atañe directamente a la moral del ser humano. La mujer sabe, casi desde los primeros momentos, que tiene un nuevo ser en sus entrañas y, por naturaleza, entre sus pensamientos no entra el eliminarlo, porque la moral natural le dice que ese nuevo ser tiene derecho a la vida. Cuando una mujer llama a una clínica para abortar en las primeras semanas, sobre todo si es joven y es la primera vez, suele preguntar si en realidad es un niñito ya. La respuesta es siempre despreciativa hacia el feto dándole la categoría de cosa informe, amasijo de células o coágulo de sangre.

PROMOVER EL SEXO LIBRE, INCLUSO FUERA DEL MATRIMONIO

Esta estrategia es destructiva para la persona y para la pareja, pero es muy rentable en el fomento de la Cultura de la Muerte. Hoy en día ya no se habla de adulterio sino de “una canita al aire” o “una aventura” y, según los eufemismos oficiales, “relaciones extramatrimoniales”, sin ningún matiz negativo. Hay una intencionalidad en cambiar el arquetipo de mujer. Para ello, a las mujeres se las bombardea con ideas que, lejos de contribuir a su equilibrio y bienestar, les crea, cuando menos, desajustes emocionales. A la mujer se la incita de manera sistemática a que se cuestione su vida matrimonial y sexual. Se la desafía a ser infiel aunque con ello se rompa la pareja. Se la invita a la masturbación y a tener una relación con otra mujer para experimentar sensaciones nuevas. Como todo da igual, y así se encargan de publicitarlo los medios de comunicación y la televisión especialmente, la mujer interioriza los esquemas del nuevo modelo. De este modo, casi sin darse cuenta, entra en la dinámica de las relaciones sucesivas, los anticonceptivos y el aborto. Así empieza una rueda que irá acompañada de depresión, angustia, insomnio, fatiga o desencanto hacia los hombres y hacia el mundo.

OPINIONES DE CELEBRIDADES

Otra estrategia rentable es la exposición de iconos sociales para influir directa o subliminalmente en la masa, sin apenas esfuerzo. La publicidad está basada en esta debilidad del ser humano. Las opiniones favorables de abortistas, profesores, médicos, cantantes y gentes de la farándula suelen influir en la predisposición social ante determinadas ideas y actitudes. Para el público joven, aún sin formar, la opinión de un cantante o de una actriz de la serie de moda, ejerce una influencia efectiva.

“MEJOR ABORTAR A QUE ESTÉ DESATENDIDO”

Si la mujer tiene escasos recursos para mantener al bebé, y a pesar de los razonamientos anteriores se sigue mostrando indecisa, se activa el plan B y, en una especie de paternalismo perverso, se la intenta convencer de que el niño no será feliz porque no es deseado y, además, es mejor abortar a que sea un niño sin amor y desatendido. Este razonamiento es altamente peligroso porque suele llegar al corazón de muchas personas buenas que optan por el aborto como un mal menor o incluso como una acción filantrópica.

EL DERECHO A ELEGIR

Si a pesar de las razones expuestas la mujer se muestra reacia a abortar, se esgrime otro argumento. Utilizando un discurso más racional que emocional, se defiende el derecho de la interesada a decidir. “La mujer tiene derecho a hacer con su cuerpo lo que quiera”, reza uno de los eslóganes de las feministas. Estos pasos son más utilizados cuando el aborto lleva poco tiempo legalizado en el país y aún no se hace masivamente. Las organizaciones que apoyan la industria del aborto suelen imponer su política como una cuestión de necesidad social prescindiendo de principios morales y/o religiosos.

EL FINAL DEL RECORRIDO

Estas estrategias mediáticas se siguen utilizando, no solo para cambiar el pensamiento de los ciudadanos sino para que se manifiesten públicamente como si lo hubiesen cambiado. Ocurrió en España con el aborto y con el mundo gay y las bodas de homosexuales. En nuestro país, salvo una minoría exigua, que de todo hay, nadie querría que uno de sus hijos fuese gay, lesbiana o transexual. Sin embargo, lo que nos guste o no, es irrelevante si a la hora de manifestarnos públicamente sobre el tema decimos que lo vemos como lo más normal del mundo. Revestir lo aberrante de normal es el objetivo final. Y ya se ha conseguido. Nadie quiere parecer anticuado, de otra época, ignorante, facha, o cualquiera de esos apelativos que la dictadura progre tiene preparados para los que no piensan como ellos. Por eso, comprendemos al pobre ciudadano cuando le encuestan en la calle y se ve obligado a decir lo que no piensa, por miedo a parecer reaccionario.

Estos días, el agitprop mediático se ha vuelto a activar, y las guerrilleras de otro tiempo han retornado y desempolvan las viejas estrategias, contra la Iglesia, contra el Gobierno de la derecha –que llevaba en su programa electoral la derogación de la actual ley que transformó el delito del aborto en un derecho— y contra quienes osemos defender la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural, so pena de ser condenados al ostracismo y al vacío informativo. La Conferencia Episcopal recibe estos días las flechas envenenadas de la izquierda más radical; el ministro Gallardón cosecha enemigos de la izquierda y la derecha; la diputada del PP es atacada en twitter por “hacer su trabajo”; Rubalcaba arenga con el regreso del aborto en la clandestinidad; al ministro Fernández Díez, le buscan las vueltas por ver alguna relación entre ETA y el aborto. En fin, la izquierda radical está a la que salta y no dejan pasar oportunidad para imponer su dictadura. Incluso la desaparecida Cristina Almeida vuelve a estar en primera línea. Dice que hay que seguir en la lucha porque los derechos de la mujer están en peligro. ¿Para cuándo la defensa de los no nacidos? ¿Tendrán alguna vez su Nuremberg las víctimas de este genocidio silencioso?

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
✉ periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
.

Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído