Cayetano González – Aquelarre en Biarritz


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

La bella localidad del sur de Francia, Biarritz, fue el escenario elegido el pasado sábado por los militantes y simpatizantes de ETA para llevar a cabo un auténtico aquelarre en el que los «huidos» de la banda terrorista -se cifra en mas de 200 en estos momentos- se presentaron como víctimas y no como lo que realmente son, verdugos; pidieron «dignidad» en su vuelta al País Vasco; cínicamente dijeron que en su día se tuvieron que marchar de Euskadi por miedo al Estado «brutal» y por último solicitaron que el «relato» de lo que ha sucedido en el pasado sea su «verdad». «Aquelarre» es una palabra que procede del término vasco «akelarre» que significa «reunión de brujas, brujos o hechiceros en honor a Satanás». Una definición perfecta para describir lo que se vivió en Biarritz.

Lo primero que llama la atención es que se puedan celebrar actos de este tipo con total impunidad sin que intervengan las autoridades competentes para evitar lo que fue un acto de exaltación del terrorismo. La tan cacareada buena relación entre los gobiernos de España y Francia en materia antiterrorista, en esta ocasión brilló por su ausencia. Y como no es creíble que los servicios de información de ambos países no tuvieran conocimiento previo del acto que iba a tener lugar en Biarritz, la conclusión a la que hay que llegar es que se miró para otro lado. ¿Por qué? Esa es una pregunta que debería responder, sobre todo, el Presidente Rajoy y su ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.

En segundo lugar, hay que constatar que desde que ETA declaró en octubre de 2011 un «alto el fuego definitivo» -eso sí, sin entregar las armas, ni disolverse, ni pedir perdón por sus crímenes-, los terroristas y su entorno están ganando la batalla política y la de la opinión pública. En el terreno político han conseguido ser legalizados, volver a las Instituciones, gobernar en Guipúzcoa, en San Sebastián, ser la segunda fuerza política en el Parlamento Vasco a tenor de los resultados de las últimas elecciones autonómicas celebradas el pasado mes de octubre y tener representación parlamentaria en el Congreso a través de la coalición Amaiur.

En cuanto a la opinión pública, ETA y la izquierda abertzale van poco a poco imponiendo su «relato» de lo sucedido en el País Vasco y en el resto de España en los últimos cincuenta años. Un relato en el que se equiparan a las víctimas con sus verdugos; donde no hay ni vencedores ni vencidos. Mientras tanto, el Gobierno, los poderes públicos no hacen nada para evitar este escarnio y las víctimas se sienten cada vez mas doblemente víctimas: del atentado terrorista que sufrieron en su día y de la soledad y falseamiento de la verdad que ahora se está imponiendo por parte de sus verdugos. Todo muy triste.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído