Fermín Bocos – El silencio de Bárcenas


MADRID, 01 (OTR/PRESS)

Sí, noticia es aquella parte de una historia que alguien está intentando ocultar, en relación con el «caso Bárcenas» deberíamos preguntarnos por qué no trascienden los nombres de los donantes cuyas generosas derramas han convertido en multimillonario a Luis Bárcenas. ¿Quién o quienes facilitaron tantísimo dinero al tesorero del PP? Y, segunda cuestión ,la más importante:¿a cambio de qué?

Desde el punto de vista de su encomienda política oficial (era senador por Cantabria),no parece que Luis Bárcenas estuviese en condiciones de devolver grandes favores a sus donantes. Está claro que no era desde la Plaza de la Marina Española (sede del Senado) desde donde Bárcenas movía los hilos de la trama organizada para , según todos los indicios, «facilitar» que determinados concursos para adjudicar obras públicas u otros contratos recayeran en aquellas empresas que previamente se habían «retratado» ante el senador y tesorero.

La tarea de jueces, policías y fiscales es obtener las pruebas con las que sustentar las acusaciones. En éste y en todos los casos. Así que tras ordenar el ingreso en prisión de Luis Bárcenas, el magistrado Pablo Ruz tiene por delante un tarea ingente. Tarea que, lógicamente, se allanaría sí el ex tesorero del PP, se aviniera a colaborar con la justicia facilitando los nombres y datos de la trama organizada para el cobro de comisiones.

Los sobresueldos percibidos por algunos dirigentes del partido(algunos lo han reconocido, otros, no) abren una vía de indicios que obliga al juez a preguntar por el origen del dinero. La tesis puesta en circulación por medios afines según la cual los 48 millones de euros depositados en cuentas suizas eran dineros Bárcenas, no se sostiene. Es demasiado dinero para depositar en manos de un simple senador. Cosa diferente era su condición de gerente y tesorero del partido que durante ocho años, (1996-2004) gobernó en España. Esa era la tarjeta de visita de Luis Bárcenas. Por eso era la terminal de los dineros de las donaciones.

Bárcenas sabe mucho. Desde que ingresó en prisión, son muchos -dentro y fuera de la política- los que rezan para que guarde silencio porque tal como están las cosas en España, el silencio de Bárcenas vale su peso en oro. Lo malo para quienes confían en la discreción de Bárcenas es que el ex tesorero es un «bon vivant» acostumbrado a vivir muy bien y la cárcel de Soto del Real no es el «Palace». Vista su trayectoria no se puede descartar que, a cambio de colaborar con la justicia -lo que rebajaría notablemente la pena- puede empezar a cantar en cualquier momento. Por eso, aunque lo disimulan, a algunos personajes de éste retablo de pícaros no les llega la camisa al cuello.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído