Luis del Val – La Europa lacayuna.


MADRID, 04 (OTR/PRESS)

Hace falta una torpeza mayúscula, una ineptitud insensible a la más leve inteligencia para convertir a Evo Morales en una víctima de Europa. Es necesario sumar la impericia del tonto contemporáneo con la ignorancia del atrevido para detener el avión donde viaja un jefe de Estado, como si fuera un contrabandista de tres al cuarto al que hay que abrirle la maleta a ver si lleva unos cartones de tabaco sin declarar. La Europa más zafia y grosera mostró su trasero lacayuno al mundo para contentar al amo Obama, que está más preocupado en localizar al chivato que ha denunciado las tropelías del espionaje que en poner coto a una desmesura que arrumba con los derechos y la intimidad de los ciudadanos de lo que creíamos el libre Occidente.

Claro que también creíamos que vivíamos en una Europa digna, pero está dirigida por unos incapaces que por la tarde le piden explicaciones a Estados Unidos por el escandaloso espionaje, y, a la mañana siguiente, se ponen el traje de mayordomo y se disponen a llevar a cabo el trabajo sucio, cargándose todo el Derecho Diplomático y enfadando, con razón, a toda Iberoamérica.

¡Qué vergüenza! ¡Qué disparate! ¿Se imaginan a Hollande, o a la Merkel, detenidos varias horas en el aeropuerto de La Paz, sospechando que llevan a un tupacmaro escondido? ¿Les sonarían los términos «república bananera», «ignorancia de los más elementales derechos diplomáticos», «barbarie sin precedentes» y otros semejantes? Pues esos son los que nos merecemos.

En nombre de la seguridad y en nombre de Dios se han cometido los crímenes más atroces, desde la tortura a la vigilancia insoportable. Que Obama se deslice por la pendiente es malo, pero que Europa le siga la corriente de una manera tan desmañada e incompetente, es para echarse a temblar.

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