Escaño Cero – Una Diada diferente.


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

De todas las noticias con que comenzamos septiembre sin duda la más inquietante es la que se refiere al empeño de los partidos independentistas catalanes de provocar un choque de trenes con el resto de España.

La cadena humana que se está organizando para conmemorar la Diada el próximo 11 de septiembre o las declaraciones, cada vez más retadoras y subidas de tono de algunos políticos independentistas, hacen presagiar lo peor.

Por otra parte, la actitud del Presidente de no darse, aparentemente, por enterado de lo que se está cociendo en Cataluña, provoca cuanto menos desconcierto. Verán, me parece sensato que el Presidente de Gobierno no haga declaraciones histriónicas, ni que se enzarce en una guerra de declaraciones con los políticos independentistas, pero dicho esto sería deseable que Mariano Rajoy nos dijera a los ciudadanos como piensan abordar seguramente el que es el principal problema de nuestro país. Y es que el caso Bárcenas pasará, incluso saldremos del agujero económico, pero para lo que es urgente una solución es para la deriva que están tomando las cosas en Cataluña.

Yo no sé si el Presidente ha decidido no hacer nada esperando que escampe, lo que sería una irresponsabilidad, o está actuando pero sin que transcienda, lo que también resultaría inquietante porque en una democracia la transparencia es una exigencia irrenunciable.

Me parece a mi que el Gobierno tiene que tender puentes urgentes con los políticos catalanes, incluso con los más radicales, y buscar una solución para intentar poner freno a ese tren sin frenos que los independentistas han puesto en marcha y que solo puede llevar al desastre.

La irresponsabilidad política de Artur Mas es de tal magnitud que da miedo. Además, Unió, socio de Convergencia, no parece tener ningún peso en la coalición. Por decirlo claramente la opinión de Duran Lleida no la toman en consideración. Si a eso le unimos la situación catastrófica en que está el PSC, que se ha convertido en un partido prácticamente irrelevante del que solo se destacan sus peleas internas, el cuadro no puede ser más desolador.

Pero no solo Mariano Rajoy tiene una responsabilidad directa sobre lo que está pasando y pueda pasar en Cataluña, el PSOE de Rubalcaba también tiene mucho que decidir. Las políticas equivocadas de Rodríguez Zapatero abrieron la puerta a muchos de los despropósitos que hoy estamos viendo. Si en algo se tienen que poner de acuerdo, y de manera urgente, Rajoy y Rubalcaba, es en todo lo que a Cataluña se refiere. Esta no será una Diada más y se equivoca quienes creen que después del 11 de septiembre volverá la calma. Solo hay que pasear y escuchar lo que se dice en las calles de pueblos y ciudades catalanes para saber que muchos han emprendido un camino y no están dispuestos a dar marcha atrás. O sea que tenemos un problema de envergadura y no sé porque tengo la impresión que ni Rajoy ni Rubalcaba están como debieran abordando ese problema. Ojalá me equivoque.

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