Escaño cero – Nuestra salud, primero


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

La verdad es que no entiendo la polémica respecto a la decisión del equipo médico que atiende a Don Juan Carlos de operarle en una clínica privada. Sí, ya sé que muchos piensan que el Rey tiene que dar ejemplo y sobre todo defender lo común, y nada más de todos que la sanidad pública, pero me parece a mi que es rizar el rizo criticarle porque le hayan operado en una clínica privada. Es más, de todos los errores que ha cometido el Rey, si éste lo fuera, sería el más liviano.

Además, habida cuenta que la salud es nuestro bien más preciado y me parece a mi que siendo verdad que la sanidad pública española es extraordinaria, también hay que dar margen para que quienes quieren acudir a la sanidad privada lo hagan, aunque ese alguien sea el Rey. No me parece a mi que operarse en una clínica privada sea un mensaje en contra de la sanidad pública. Supongo que la elección tiene que ver precisamente con que no acusen al Rey que se salta la lista de espera o que tiene un trato preferente por ser eso, el Rey. Pero lo que sí me parece importante es que la defensa de la sanidad pública continúe siendo una de las batallas que debemos de dar todos, es decir los millones de ciudadanos de a pie que sabemos de la calidad de nuestro sistema sanitario por más que desde el PP esté intentando desmantelarlo para convertirlo en un negocio en manos de unos cuantos. Este sí que es un debate importante y no tanto donde se opera el Rey. Y a quienes defienden que don Juan Carlos tiene que dar ejemplo, les diré que tienen razón, el Rey debe de dar ejemplo pero en otras muchas cuestiones. Si algo es evidente es que en los últimos tiempos la Monarquía ha perdido apoyo y popularidad precisamente porque de repente ha dejado de ser percibida como ejemplar dado el comportamiento de algunos de sus miembros amen de los errores del propio don Juan Carlos.

Pero volviendo a lo principal, creo que en estos momentos lo que de verdad toca no es tanto preocuparnos en qué lugar han operado al Rey, como por impedir que la sanidad pública lo continúe siendo, evitando la externalización de su gestión. Por ahora los tribunales vienen parando las ansias privatizadoras del gobierno del PP de la Comunidad de Madrid, pero me parece a mi que esas movilizaciones que se han producido en Madrid deberían de llevarse a cabo en toda España.

No es cierto que la sanidad gestionada por manos privadas sea mejor ni que se optimicen de manera más adecuada los recursos. Si una empresa privada se hace cargo de un hospital público es con el objetivo de ganar dinero. Es decir la salud se convierte en negocio. Las primeras externalizaciones de la gestión de la sanidad pública las puso en marcha el PSOE, pero con ciertas condiciones. Pero el PP en lo que se refiere a la sanidad sencillamente apuestan por cambiar el sistema y poner en manos privadas la sanidad pública con el cuento chino de que los gestores privados gestionan mejor que los públicos. Esto es lisa y llanamente una falsedad pero a fuerza de repetirla puede que haya quien se lo crea. Amen del escándalo que supone que muchos de los políticos que han tenido responsabilidad en el área sanitaria pública hayan tenido el descaro de pasar a trabajar para el sector privado de la sanidad.

Por eso me parece que el verdadero debate no es si el Rey se opera en un hospital público o privado, allá él, sino que los demás seamos capaces de defender nuestro sistema público de sanidad que hasta ahora nos garantizaba una sanidad de calidad. Esa es la verdadera batalla.

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