Fermín Bocos – Rubalcaba quiere seguir


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Alfredo Pérez Rubalcaba parece haber hecho suya la reflexión de Winston Churchill según la cual el éxito es la capacidad de ir de error en error sin perder el entusiasmo.

En la conferencia, el discurso oficial es el programa político, pero en los pasillos de lo que se habla es de las primarias. De concretar ya una fecha para decidir quien será el candidato socialista en las próximas elecciones legislativas.

Felipe González y Carme Chacón, son los últimos que se han sumado a la lista de quienes se han pronunciado sobre el asunto. Unos a favor, otros en contra, pero coincidiendo todos en un punto. Son palabras de Felipe: Rubalcaba tiene un problema de liderazgo.

Lo dicen también, las encuestas. La última, del CIS, coloca a Rubalcaba entre los últimos de la fila en términos de aceptación popular.

La mayoría de los ciudadanos no confían en él. Para entendernos, estaría rondando el nivel Wert.

La encuesta es una puñalada que se hace acompañar de otro dato que -si lo damos por bueno- dice que pese a la pérdida de apoyos que sufre el Gobierno, si mañana se celebraran elecciones, el PP las volvería a ganar con siete puntos de ventaja. El PSOE no se beneficia del desgaste del Gobierno, pierde, dos puntos respecto del resultado obtenido hace dos años.
¿Qué quiere decir todo esto? Para los críticos: que hay que cambiar de líder. Y cuanto antes, mejor. De ahí la insistencia en fijar ya una fecha para celebrar las primarias. Para sus partidarios -en esencia, quienes le acompañan en la dirección del partido- lo que toca ahora es hablar del programa político.

Lo que opina Rubalcaba hay que inferirlo de sus evasivas cada vez que le preguntan sobre las primarias.

El «ahora no toca» permite deducir que ha decido ganar tiempo. Ganar tiempo porque, pese al panorama adverso que dibujan las encuestas, y pese al escaso apoyo que suscita su liderazgo, en su fuero interno se cree capaz -según Felipe es «la mejor cabeza política de España«- de darle la vuelta a la situación.

Su apuesta es que dentro de dos años el PP perderá la mayoría absoluta y en un escenario así, con el auxilio de los nacionalistas o aliándose con IU (la vía andaluza), cree que puede conseguir la llave de La Moncloa.

El entusiasmo al que se refería Churchill.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído