Cayetano González – El ADN del PNV


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

A algunos les ha sorprendido, incluso escandalizado, que el PNV convocara junto a Sortu, una de las marcas políticas de ETA, la manifestación a favor de los presos de la banda terrorista que tuvo lugar el pasado sábado en Bilbao. He de decir que no me encuentro ni entre los sorprendidos ni entre los escandalizados por esta actuación del partido que fundó Sabino Arana, entre otros motivos porque esa ha sido históricamente la pauta de comportamiento del PNV en la lucha contra el terrorismo.
El PNV siempre ha visto a los de ETA como sus hijos descarriados y algo de razón tiene, porque conviene recordar que la banda terrorista nació en 1959 como consecuencia de una escisión en el seno de las juventudes nacionalistas que consideraban que sus mayores, los que entonces dirigían el PNV, no eran lo suficientemente contundentes en la lucha contra el franquismo. Esto no quiere decir que el PNV no se distanciara de ETA cuando esta comenzó a asesinar, pero ese rechazo siempre lo hizo compatible con mantener unos lazos sentimentales con quienes al fin y a la postre son parte de la familia.
El partido que en su día presidió Arzalluz y que ahora dirige Andoni Ortuzar no es nada de fiar para gestionar lo que algunos llaman el final del terrorismo. El PNV no ha arrimado mínimamente el hombro para acabar con ETA. Se opuso a la ley de partidos que en su día el Parlamento aprobó para ilegalizar a los brazos políticos de la banda terrorista y en estos años ha criticado todas y cada una de las medidas que desde el Estado de Derecho se han ido adoptando para acabar con ETA. En la práctica, el PNV ha sido mucho más comprensivo con los terroristas que con sus víctimas.
Todo esto debería tenerlo en cuenta Rajoy cuando en los próximos días reciba en la Moncloa al lehendakari nacionalista Iñigo Urkullu. Este le va a pedir al Presidente del Gobierno que mueva urgentemente ficha en la política penitenciaria, que acerque a los presos de ETA a las cárceles del País Vasco y que conceda otro tipo de beneficios penitenciarios a aquellos reclusos de la banda que lo soliciten.
Después del espaldarazo que ha dado el PNV a ETA con la manifestación de Bilbao, lo mínimo que se merecería el partido de Urkullu sería el mas grande de los desprecios por parte del Presidente del Gobierno, que es lo que en el fondo sienten la mayoría de ciudadanos españoles. Pero como esa no suele ser la forma de reaccionar de Rajoy, al menos es de esperar que haga oídos sordos a las peticiones del lehendakari.
Seguramente a Urkullu le de lo mismo, porque él, al igual que al resto de miembros de su partido, en el fondo también sienten un gran desprecio por España y por lo que España significa. Está en el ADN de un partido independentista como el PNV.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído