Escaño Cero – La hoja de ruta vasca


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

Verán, yo creo que en los últimos tiempos se han dado pasos importante en el camino de la paz y la normalización democrática en el País Vasco. Pasos fruto de una premisa, que ETA está vencida.

Pero pasos al fin y al cabo que han ido dando tanto el Gobierno de Zapatero como posteriormente el de Rajoy, y también los más «políticos» del mundo abertzale que finalmente han comprendido que el camino del terrorismo no conduce a ninguna parte.

De manera que pretender que en el País Vasco nada ha cambiado es estar ciego, claro que han cambiado las cosas al dejar ETA de matar.

Pero ahora viene seguramente una etapa difícil, que no va a ser fácil gestionar y que va a depender de la capacidad política del Gobierno central pero también de la lealtad y el compromiso del PNV para que realmente ese cambio positivo se consolide definitivamente en el País Vasco.

Por eso a muchos nos ha hecho daño la imagen de ver a tantos peneuvistas manifestarse del brazo de los abertzales clamando por los presos de ETA.

Creo que al PNV le puede terminar pasando lo mismo que le está pasando a CiU con respecto a Esquerra, al final el pez chico se termina comiendo al pez grande por ese complejo, de las burguesías nacionalistas tanto vasca como catalana, de que no haya nadie más nacionalistas que ellos.

Y me parece a mí que los «políticos» de la izquierda abertzale, los que han sido capaces de comprender de que el mundo ha cambiado, y que la lucha armada no tenía futuro, deberían de explicar a sus correligionarios que para que el proceso de paz culmine, es decir, para que los presos terminen saliendo aunque sea con cuenta gotas a través de medidas individuales pero siempre de acuerdo a lo que marca la ley, lo que no pueden hacer es ni pedir amnistía, ni hacerse notar más de lo necesario.

Porque para muchas personas que han sufrido en sus propias carnes la violencia asesina de ETA, para aquellos que han perdido a su padre, a un hijo, a un hermano, resulta insoportable ver a los asesinos sacando pecho y haciendo reclamaciones.
De manera que un poco de discreción no le vendría mal al proceso de paz.

Y otra asunto, una de las cosas que más me sorprenden es la desfachatez y falta de calidad humana de quienes califican a las víctimas del terrorismo como obstáculo en el camino para la desaparición definitiva de ETA. O incluso quienes, de manera un tanto canalla, se atreven a calificar a las víctimas de poco menos que formar parte de la derecha montaraz.

Esos mismos son los que se muestran de lo más de compresivos con los verdugos, los que no exigen a éstos nada, los que incluso creen que la sociedad española debería de ponerse de rodillas y agradecer que hayan dejado de matar.
Hombre, creo que hay un cierto consenso social de que es importante que el proceso de paz continúe adelante, pero me parece un error hacer una exhibición de ello.

La famosa foto de los presos de ETA ha provocado un dolor inmenso entre quienes veían en esos rostros el de los asesinos de sus seres queridos. Lo menos que se puede hacer en comprender el dolor de las víctimas.

Lo que me sorprende es que la sintonía que parecían tener el presidente Rajoy y el lehendakari Urkullu parezca resquebrajada, porque ahora más que nunca necesitamos que se entiendan y que lleven adelante la hoja de ruta que culmine definitivamente en la paz, es decir, en la desaparición de ETA. Por eso, insisto, me cuesta comprender la actitud del PNV en estos últimos días amen de algunas de las torpezas protagonizadas por el ministro Fernández.

Pero a lo que vamos, es evidente que por una parte Mariano Rajoy está siguiendo la hoja de ruta de Zapatero respecto al fin de ETA pero por otra no quiere que las asociaciones de víctimas y otros sectores de la sociedad se lo reprochen, de manera que lo que hace con la mano izquierda lo termina deshaciendo con la derecha.

No diré que es fácil lidiar con este problema porque la gente de ETA y aledaños lo que pretende es una amnistía, que los presos vuelvan a sus casas limpios de polvo y paja, de manera que están organizando una puesta en escena que coloca al Gobierno en una situación, al menos públicamente, imposible.

Quizá por eso, insisto, los esfuerzos de Rajoy deberían de estar dirigidos a que Iñigo Urkullu le eche una mano para convencer a ese mundo de etarras y afines que cuanto más sobreactuen más difícil es que el Gobierno pueda seguir con esa hoja de ruta que en su día diseñó Rodríguez Zapatero.

Incomprensiblemente el PNV en vez de intentar que el mundo abertzale no se dedique a ponerse chulos exigiendo lo imposible, una amnistía, lo que han hecho los peneuvistas es colocarse a la cabeza de la manifestación.

No diré que sería necesario que el mundo abertzale demostrara una cierta sensibilidad con las víctimas de su violencia porque está claro que carecen de ella quienes han asesinado o avalado los asesinatos pero, al menos, deberían de ser más listos y en vez de dedicarse a plantar cara y ofender a las víctimas y a la sociedad optar por un perfil más bajo.

Y en eso, insisto, debería de estar ayudando el PNV.

Si los presos de ETA, ésos que se han beneficiado de la sentencia de Estrasburgo en vez de dedicarse a hacerse una foto que nos recuerda a todos sus múltiples asesinatos, no hubieran hecho esa exhibición de músculo, o esa manifestación del fin de semana se la hubieran ahorrado, sobre todo al poner en sus pancartas «derechos humanos», algo que nunca han respetado, seguramente el proceso, la hoja de ruta, seguiría en marcha sin mayores sobresaltos.

Mariano Rajoy e Iñigo Urkullu tienen la obligación de evitar que esa «hoja de ruta» termine descarrilando y para ello deben de anteponer los intereses generales a los partidistas.

Ni Urkullu puede actuar queriendo quedar bien con los votantes abertzales para ver si pesca algo en sus aguas, ni Mariano Rajoy puede hacer lo mismo y lo contrario. Ambos tienen la obligación de continuar con esa hoja de ruta que desemboque en el fin de ETA.

Pero eso si, a ambos hay que exigirles mano izquierda y sensibilidad con quienes más han sufrido el azote del terrorismo.

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