Cayetano González – El PP y las víctimas


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Conscientes de la gran fractura que se ha producido con una parte importante de su base social y de las víctimas del terrorismo a costa de la política seguida por el Gobierno de Rajoy en la lucha contra ETA, el PP ha intentado a lo largo de la convención nacional celebrada este pasado fin de semana en Valladolid escenificar y mandar mensajes en la dirección contraria: subrayar que el Gobierno no ha cambiado de política antiterrorista y que las víctimas tienen todo su apoyo y cercanía.
Pero por muchos intentos que hagan en el ejecutivo y en el PP -bien intencionados en algunos casos, hipócritas y falsos en otros- la realidad es la que es: Ortega Lara se dio de baja en el PP hace cinco años y ahora se ha ido a una nueva formación política, Vox, por discrepar, entre otras cuestiones, con la política antiterrorista de Rajoy. Mayor Oreja ha renunciado a volver a ser candidato de los populares en las próximas elecciones europeas por los mismos motivos; la viuda de Gregorio Ordóñez ha dicho que le produce tanta extrañeza la política antiterrorista seguida por Rajoy que no piensa volver a votarle; Aznar decidió no acudir a la convención de Valladolid, en un claro gesto público de distanciamiento con las políticas seguidas por Rajoy al que por otra parte él designó como su sucesor. Es decir, el PP tiene un problema con las víctimas del terrorismo, con una parte importante de su base social y este no se resuelve mediante videos de homenaje hacia aquellas.
Si el Gobierno y el PP quieren resultar creíbles en lo que han intentado enfatizar en su convención de este pasado fin de semana, tienen en su mano varias «pruebas del nueve». Por ejemplo, que el torturador/secuestrador de Ortega Lara, Josu Bolinaga, volviera a la cárcel, después de que hace año y medio el Ministerio de Interior le concediera el tercer grado penitenciario y los jueces la libertad, so capa de una enfermedad terminal que, a la vista está, no ha sido tan terminal. Podrían también impulsar la ilegalización de las distintas marcas de ETA para que ésta dejara de estar en las Instituciones. Podrían desde el Gobierno tratar por igual a todas las asociaciones de víctimas del terrorismo, dejando de ningunear y arrinconar a aquellas que se han mostrado críticas con la política antiterrorista del ejecutivo.
Hechos y no palabras. Las víctimas del terrorismo quieren menos palmaditas en la espalda, menos videos-homenaje y mas acciones que vayan encaminadas a que se haga Justicia, a que se consiga la derrota total y absoluta de ETA, sin ninguna concesión política -tampoco las de tipo penitenciario- a cambio. Eso es también la mejor forma de preservar la memoria y la dignidad que las víctimas, con toda razón, piden y esperan.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído