Venezuela: La Jaula y el Pajarito

La culpa la tiene él por andar diciendo que Hugo Chávez se le aparece en forma de pajarito. Las hijas del finado han debido pensar que si su augusto padre anda todavía por ahí, aunque sea en forma de avecilla chiquitica, tampoco hay razón alguna para que cambien las cosas.

Y ya llevan once meses, los transcurridos desde que oficialmente falleció su progenitor, ocupando por las buenas ‘La Casona’, la espléndida residencia presidencial venezolana.

Y lo de Rosa Virginia, María Gabriela, sus maridos, el juerguista de Huguito y la chavalería es a cuerpo de rey y por la cara, porque han cogido la costumbre de encargar todo fuera, desde las pizzas al catering , y no pagar nada.

Nicolás Maduro, que no tiene pinta de ser muy puntilloso, no dice nada, pero su mujer, la abogada Cilia Flores está que trina.

Y con razón. Ella, que fue presidenta de la Asamblea Nacional y no tiene pariente al que no haya colocado en un cargo bien remunerado, quiere ejercer de ‘Primera Dama’ con todas las de la ley y eso de dar las cenas en la mansión reservada para los visitantes extranjeros y no en ‘La Casona’, la tiene de los nervios.

Como dice el sufrido pueblo bolivariano, harto de colas y escasez, el marido ve pajaritos y a ella ni la dejan entrar en la jaula.

Autor

Alfonso Rojo

Alfonso Rojo, director de Periodista Digital, abogado y periodista, trabajó como corresponsal de guerra durante más de tres décadas.

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