Francisco Muro de Iscar – Maestros y profesores


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

La educación está cambiando tan deprisa que a veces los pedagogos y siempre los políticos no alcanzan a seguir el rastro. Me decía un editor que conoce perfectamente el sector que la enseñanza será digital o no será, que los libros de texto en papel han muerto para siempre, que las fórmulas para aprender son y serán diferentes en el futuro inmediato. Pero que hay una resistencia muy fuerte al cambio. Por eso, las leyes educativas impuestas sin debate o la formación del profesorado como si la educación fuera la misma de principios del siglo XX nos lleva a un desastre como país porque la única posibilidad de jugar un papel en la sociedad del siglo XXI es a través de una educación diferente y de excelencia. El primer cambio debería ser tener los mejores profesores, los mejores maestros.
¿Y dónde estamos hoy? Un 70 por ciento de los aspirantes a estudiar Magisterio en Cataluña y un 30 por ciento de los que quieren ser profesores en Madrid suspendió alguno de los exámenes de lengua o de matemáticas en la selectividad y, a pesar de eso, están estudiando primero de Educación y, lo que es peor, serán profesores de preescolar, de primaria o de lo que sea dentro de poco. En Madrid, en las últimas oposiciones, de los 14.110 candidatos, sólo 1.913 aprobaron la prueba de cultura general. Algunos no sólo tenían faltas de ortografía, sino que dejaron por escrito que la gallina es un mamífero o no sabían distinguir entre «basta» y «vasta». Y los ciudadanos les confiarán sus hijos con la esperanza de que les instruyan, no digo yo que les eduquen, que también deberían. ¡Pobres!

Ahora, las Facultades de Educación de Cataluña y Madrid van a hacer una revolución para afrontar el problema. En Cataluña los que se examinen de selectividad y pretendan acceder a las Facultades de Educación tendrán que sacar ¡más de un 4! en lengua -catalán y castellano- y ¡una media de 5! En Madrid se exigirá esa media de 5 en lengua y matemáticas y los aspirantes tendrán que pasar una prueba específica con alto contenido de estas materias. Me quedo más tranquilo, mucho más tranquilo. Para ser profesor sobra con un 5.
En Finlandia exigen una nota media de 9 en Bachillerato para poder acceder a los estudios de Magisterio. En España basta con saber juntar las letras. Todos los informes internacionales -y el sentido común o el seny- indican que la calidad de un sistema educativo depende de la calidad del profesorado (y de que los políticos interfieran lo menos posible). Deberíamos tener los mejores profesores si queremos tener un gran país donde los ciudadanos sean críticos y autocríticos y no se dejen gobernar por cualquiera. Las reformas que inician Cataluña o Madrid -en otros sitios es peor- son modestísimas. España necesita un examen de acceso y un MIR docente para seleccionar a los mejores profesores y formarlos adecuadamente. Me temo que la miopía política y social nos dejará donde estamos. En un agujero negro.

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