«La superioridad de Valenciano»


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Quien me iba a decir que iba a ser Miguel Arias Cañete quien me iba a convencer para ir a votar el próximo domingo 25 de mayo.

Y es que tenía mis dudas de a quién votar e incluso de si ir a votar a estas elecciones al Parlamento Europeo, pero tomé la decisión después de ver el debate entre el candidato del PP Arias Cañete y la candidata socialista Elena Valenciano.

Bueno, en realidad la decisión de ir a votar y a quién la tome al día siguiente al escuchar las declaraciones de Arias Cañete queriendo justificar lo mal que estuvo en el debate porque no quiso demostrar su superioridad intelectual ante Valenciano, al fin y al cabo mujer.

Reconozco que se me revolvieron las tripas porque hacía tiempo que no había escuchado un discurso tan estúpidamente machista.

El señor Arias Cañete ahora quiere justificar sus palabras diciendo que ese día estaba cansado y que a veces cuando uno está cansado no se expresa bien, o sea que encima nos toma por tontos.

La realidad no es otra que la señora Valenciano estuvo demoledora en el debate con el señor Arias Cañete.

Se lo comió vivo nada más comenzar el debate, y todas sus intervenciones tuvieron un efecto letal frente a las del señor Arias Cañete. O sea que la señora Valenciano dejó muy clara su superioridad política frente a la del candidato popular, porque la candidata socialista llevaba bien hilvanado un discurso poniendo los puntos sobre las «ies» o sea sobre todo lo que preocupa a los ciudadanos: paro, becas, sanidad, pensiones, etc, etc.

Y no, no es que al señor Arias Cañete le dijeran sus expertos electorales que mantuviera un perfil bajo y no se hiciera notar, es que sencillamente su discurso fue melifluo, es que sencillamente no supo estar a la altura de la señora Valenciano. Porque ese es el quid de la cuestión, Valenciano fue superior a él en el debate.

Llevo muchos años analizando la política, y me he pasado muchas tardes en el Parlamento, y les puedo asegurar que el señor Arias Cañete nunca ha hecho un discurso en el Parlamento de esos que hayan llamado la atención, pero tampoco fuera del Parlamento.

No dudo de que el señor Arias Cañete tenga una buena formación y que hable idiomas y se conozca la Unión Europea, pero el caso es que es uno de esos políticos que no dejan huella ni por lo que hacen ni por lo que dicen. De manera que el señor Arias Cañete debería hacer un examen de humildad para darse cuenta que lo suyo no es para tanto, vamos que a lo mejor se tiene en más estima de lo que realmente vale y que eso de creerse intelectualmente superior a Elena Valenciano es mucho creerse y quererse a sí mismo.

El señor Arias Cañete se ha retratado y por más que algunas mujeres del PP y algunas de sus rendidas admiradoras en los medios de comunicación le digan que aquí no ha pasado nada, que lo que ha dicho no tiene importancia, que las que le atacan son feministas trasnochadas, porque la realidad es que sí que ha pasado. El señor Arias Cañete estuvo francamente mal en el debate y por si fuera poco ha estado peor en el post debate.

La metedura de pata del señor Arias Cañete es uno de esos errores políticos que le acompañaran el resto de su carrera. Y lo menos que podía haber hecho es pedir perdón cosa que no ha hecho no se si por soberbia o porque no quiere pedir perdón porque ha dicho lo que realmente piensa.

Eso sí hay que tener las neuronas muy descolocadas para que un hombre se crear superior intelectualmente a una mujer.
En fin la señora Valenciano ganó por goleada al señor Arias Cañete, esa es la única realidad, y ahí le duele. Eso sí, el señor Arias Cañete sin proponérselo ha movilizado a por lo menos unos cuantos votantes. A mi por ejemplo.

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