Letizia, la reina católica


Vestir de blanco ante el papa es mucho más que moda. Estos días, el atuendo de la reina consorte en su visita al Vaticano fue tema de tertulias y columnas. Doña Letizia podría haber vestido de negro, como en la ocasión anterior y como hacen la mayoría de las mujeres que visitan al Pontífice. El protocolo vaticano dice que hombres y mujeres deben vestir de riguroso negro. Los trajes femeninos deben tener un largo por debajo de la rodilla, deben ser de manga larga, sin escote, y se debe prescindir de adornos o joyas llamativas. La cabeza debe ir cubierta con un velo también negro. Las reinas católicas de España disfrutan de una dispensa papal que les permite vestir del mismo color que el papa. Hasta hace tres décadas el obligado protocolo se había cumplido estrictamente. En la actualidad, aunque la obligación se ha transformado en consejo, se siguen practicando los antiguos usos, excepto excepciones puntales.

Para encontrar los orígenes de esta tradición, tenemos que bucear en la Historia, hasta el siglo XVI, cuando el papa Alejandro VI concedió el título de Reyes Católicos a Isabel de Castilla y a Fernando de Aragón, mediante la bula Si convenit. Las razones que motivaron la concesión de este título son las siguientes:

-Las virtudes personales de los Monarcas, su acierto en la unificación de España, y la pacificación de sus reinos.
-La propagación del catolicismo en España y en las tierras descubiertas, y la salvaguarda de los derechos de los indígenas.
-La reconquista de Granada en poder de los musulmanes.
-La expulsión de los judíos que se negaron a abrazar la fe católica.
-La liberación de los Estados Pontificios y Nápoles, que pertenecía al Vaticano.
-La promesa de llevar a cabo la cruzada contra los turcos.

Estas razones, analizadas con los ojos de hoy, serían consideradas políticamente incorrectas y merecerían la desaprobación de toda la progresía, incluidas las Naciones Unidas. El título de Rey Católico fue refrendado por la Santa Sede a los reyes Carlos I y Felipe II, y abarcaba a los diferentes reinos y territorios que formaban parte del Imperio Español. El privilegio del uso del blanco vendría de los Reyes Católicos, aunque algunas fuentes sostienen que fue León XIII quien concedió este privilegio a la reina Victoria Eugenia, y otras le atribuyen la concesión a Pío VI en la persona de María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV. En cualquier caso las Reinas de España han gozado y siguen gozando de esta dispensa, que se hace extensiva a Fabiola de Bélgica, Paola de Lieja y la Duquesa de Luxemburgo, por haber formado parte del Imperio español. Le afectaría también a la reina de Portugal si allí hubiese monarquía. La reina de España puede llevar, a mayores, una peineta española y una mantilla de encaje. También se habló estos días sobre el detalle de la mantilla, que se utiliza fundamentalmente en ceremonias religiosas.

Como dije al principio, doña Letizia hizo uso del “privilegio del blanco” siguiendo la tradición de las reinas católicas. ¿Es ella una reina católica? ¿Es merecedora de este privilegio? ¿Está dispuesta a defender la religión católica, como lo hicieron algunas de sus predecesoras católicas? No sé en un futuro, pero de momento, no es precisamente un ejemplo de fervor. Como los privilegios obligan, si la reina no va a defender el catolicismo, en presencia del máximo representante, mejor que vista de negro como Kirchner, Bachelet o cualquier otra mandataria laicista. Que todo se quede en un simple disfraz, es una pena.

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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
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Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

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