Cayetano González – El próximo líder del PSOE


MADRID, 07 (OTR/PRESS)

El próximo domingo, los cerca de 200.000 militantes del PSOE tendrán por primera vez en su historia la posibilidad de votar directamente a quien prefieren como próximo secretario general del partido. Elegirán entre los tres candidatos que han conseguido reunir los avales suficientes: Pedro Sánchez, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias. La decisión de los militantes, que no tiene carácter vinculante, deberá ser refrendada en el Congreso extraordinario que el PSOE celebrará el último fin de semana de este mes. Pero se hace muy difícil pensar que los delegados que acudan a ese Congreso se atrevan a enmendar la plana a lo que decidan los militantes.
La elección del nuevo líder del PSOE llega en un momento muy importante de la vida política, fundamentalmente por los movimientos electorales que se están produciendo en el campo de la izquierda, donde los socialistas han sido el referente principal de ese electorado desde las primeras elecciones democráticas. La irrupción de Podemos en las últimas elecciones europeas donde consiguieron sacar 1.200.000 votos, unido a los deseos ya no ocultos de Izquierda Unida de confluir con la formación de Pablo Iglesias, más la presencia en ese espacio del centro-izquierda de otros partidos como UPyD o Ciudadanos, hace que el futuro electoral del PSOE no esté nada claro.
La tarea del nuevo líder del PSOE será, es de suponer que junto a la ejecutiva que forme, la de decidir donde sitúa desde el punto de vista ideológico al partido. Las posibilidades no son muchas: o se opta por la radicalización en el discurso y en la acción política o se intenta recuperar el espacio de centro izquierda asimilable a lo que podría ser la socialdemocracia. En el primer caso, el PSOE estaría diciendo que lo que quiere es competir con el fenómeno que representa Podemos y en esa batalla tiene todas las de perder, porque ya se sabe que entre el original y la fotocopia, la gente suele elegir lo primero. En el segundo caso, puede que deje todo el flanco de su izquierda a la entente Podemos con lo que quede de IU, pero a cambio volvería a adentrarse en ese espacio difuso del centro político que es donde, según coinciden todos los expertos demoscópicos, se ganan las elecciones.
Y luego está lo que le interesa a España y a los españoles. En una situación de crisis institucional y política como la que estamos viviendo, parece claro que sería conveniente un PSOE fuerte, que recupere su discurso nacional, con capacidad o bien de gobernar o de llegar a acuerdos desde la oposición en cuestiones claves. Pero ya se sabe que una cosa es lo que conviene al interés general y otra lo que los partidos suelen hacer. Esa es la principal decisión que tendrá que tomar quien a partir del próximo domingo dirija los destinos del PSOE.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído