Antonio Casado – El colmo de la estupidez.


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

Es verdad que el lamentable suceso ocurrido el domingo pasado en los alrededores del estadio Vicente Calderón nos remite a los efectos de la estupidez humana. O sea, que nada tiene que ver con el deporte, por muy competitivo que sea. En todo caso, nos pone sobre la mesa un problema de delincuencia común. Y, por tanto, un problema policial. En esas coordenadas encaja la valoración de la reyerta entre los seguidores radicales del Atlético de Madrid y el Deportivo de La Coruña, con el trágico saldo de una docena de heridos y la muerte del padre de familia coruñés, Francisco Javier Romero Taboada, cuando estaba participando activamente en los enfrentamientos callejeros previos al partido que luego iba a disputarse en Madrid. Y que se disputó, a pesar de los esfuerzos que al parecer hizo la Liga de Fútbol Profesional para que se suspendiera. Dice en un comunicado oficial que fue su «firme intención», «sin que haya sido posible».
Así que, por un lado, una manifestación más de la estupidez humana. Por otro, una tarea más de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Además, dosis de recuerdo para que las directivas de los distintos clubes de fútbol no olviden su ineludible obligación de colaborar con los poderes públicos en la depuración de conductas violentas y el fomento de los valores deportivos.
La peor forma de la estupidez humana es aquella que desborda al estúpido en primer grado, el que está dispuesto a matar o morir por los colores de un equipo de fútbol. En este caso implica también al presidente del club que se excusa diciendo que los incidentes ocurrieron lejos de su estadio, al presidente de la Liga Profesional de Fútbol cuando declara que no pudo localizar a nadie de la Federación para decidir la suspensión del partido, o a los responsables policiales que culpan al whatsApp de no poder intervenir comunicaciones individuales.
Desde el punto de vista policial es claro que falló la información . De hecho la propia Policía Nacional ya ha abierto un expediente para averiguar por qué en la Brigada de Información (encargada de prevenir estos brotes de violencia extradeportiva) no fue capaz de anticipar un enfrentamiento que había sido «convenido» por las dos partes. Y esa falta de información policial previa sobre lo que se estaba preparando fue lo que, en definitiva, hizo que la Comisión Nacional contra la Violencia Deportiva declarase el partido de «bajo riesgo».
Pero no se diga que el inconveniente fue el hecho de que no puedan intervenirse comunicaciones individuales (por whatsApp, pues las redes sociales es otra cosa) porque basta con tener controlados esos entornos grupales para saber lo que ese está cociendo. Esa capacidad de control está sobradamente acreditada por. Ese paciente trabajo se ha vuelto a demostrar, pero «a posteriori». Me refiero a la inmediata detención de veintitantos individuos y la segura identificación y detención del causante o causantes de la muerte del seguidor radical del Depor. Va a ocurrir de un momento a otro, si no ha ocurrido al publicarse este comentario.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído