Más que palabras – El Clan de los Burlones


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

La comparecencia de la familia Pujol, ante la comisión que investiga sus irregularidades durante todos los años que el cabeza de Familia fue el mandamás en Cataluña, se está convirtiendo en una burla total al Parlament. Tanto Jordi Pujol como su esposa Marta Ferrusola o sus hijos Jordi, Oriol o María Pujol Ferrusola y el resto del «clan de los burlones», han echado mano de varias estrategias y subterfugios para evitar contestar las preguntas más comprometidas.
Sólo con echar un vistazo a algunas de las frases que han pronunciado ante sus señorías, uno se puede dar idea del esperpento. Jordi Pujol: No me quitaré el audífono para dejar de oirles… pero digan ustedes lo que quieran. Marta Ferrusola sobre su escolta en Andorra: sí, llevaban cuatro fusiles, seis escopetas y un tanque; Jordi Pujol Ferrusola: es un mito que haya operado en paraísos fiscales, será culpa de mi oficina del BBVA. Oriol Pujol apunta incluso a un complot del Estado: me reuní con Francisco Nicolás, que se presentó en nombre de la vicepresidente del Gobierno. «Sabía cosas de mi, reuniones, encuentros y comidas que había hecho y sólo las sabía yo». También incluso Marta Pujol se permitió ironizar «yo sí que no soy amiga personal de Más». Eso sí reconoció que a cada hermano le tocaron 62 millones de pesetas el famoso legado fantasma del abuelo, incluso admitió que sólo uno de los 12 trabajos -como arquitecta para la Generalitat cuando la dirigía su padre- tuvo que pasar concurso público». El clan al completo ha querido utilizar técnicas obstruccionistas y cuando se veían de alguna manera minímamente acorralados en la pantomima, utilizaban el Filibusterismo o el cinismo para escaquearse. La actitud altiva y desafiante de los miembros de la familia resulta inconcebible y muy indignante cuando, cada día que pasa, se conocen nuevos negocios sucios del clan. En el parlament pueden sentirse impunes y demostrarlo sobradamente con su altivez pero en los tribunales tienen decenas de sumarios y a cada cual de delitos más feos y graves: fraude fiscal, blanqueo de dinero y tráfico de influencias, en sus distintas variedades en los que están presuntamente implicados ocho de los nueve miembros de esta familia. El parlament puede intentar tapar las vergüenzas, minimizando el caso, pero hay que confiar en que la justicia no lo haga.
Durante todas sus comparecencias «el clan de los burlones» han ido a mofarse del Parlamento, o lo que es lo mismo, de los catalanes que decían representar, de la Cataluña que dicen amar y de la España que, según ellos, les persigue con espías de pin y pon. No se sí es peor ver como mienten con una tranquilidad espantosa queriendo evidenciar que la cosa no va con ellos porque están por encima del común de los mortales, o pensar ¡en que manos, tan poco honorables hemos estado durante tantos y tanto años!.
Y por si tuviéramos poco con este numerito, la Generalitat anuncia una ofensiva en Europa contra la sentencia del TC sobre el falso referéndum. Esta ofensiva coincidió curiosamente en el tiempo con la noticia de la comisión delegada de asuntos económicos del Gobierno que ha aprobado el reparto inicial de los fondos de rescate del Estado para este año. Cataluña y Valencia copan el 53,2% del total de estos créditos a interés cero ¿quién dijo que la madrastra España tiene subyugada a la cenicienta Cataluña?.

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