Carmen Tomás – Continúa la corrección de desequilibrios.


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

El Banco de España hacía públicas esta semana sus previsiones para la economía española con una mejora sustancial del crecimiento. En su boletín de marzo, el banco emisor prevé que el PIB crezca a final de año un 2,8 por ciento, tras haberse registrado en este primer trimestre del año un aumento de 8 décimas en la tasa intertrimestral y un 2,5 por ciento en tasa interanual. Estima el Banco de España que el patrón de crecimiento tanto de 2015 como de 2016 se caracterizará por el vigor de la demanda interna privada y las exportaciones, que irán progresivamente mejorando. Considera fundamentales los avances que se han ido haciendo y que deben continuar en la corrección de los desequilibrios y la mejora del entorno por las políticas nacionales y de ámbito europeo. Son muy buenas noticias que lógicamente han tenido su reflejo en el ánimo de los inversores. El IBEX cierra plano la semana por encima de los 11.400 puntos, pero ha alcanzado niveles de 2010, con ganancias en torno al 10 por ciento en el trimestre. Además, está aguantando bastante bien la incertidumbre sobre la solución a los problemas de Grecia. Parece que Tsipras ha enviado una nueva lista de deberes a la Unión Europea que, en principio, no parece que vayan al corazón de los problemas. Son medidas destinadas más a la búsqueda de ingresos, de ahí la mini amnistía fiscal, que a reducir el gasto. La realidad es que el tiempo y el dinero se les acaba. La situación es tan alambicada que se ha rumoreado en las últimas horas que el ministro de Finanzas, el polémico Varoufakis, podría haber tirado la toalla y pedido la dimisión.
Volviendo a España y en esa línea de corrección de los desequilibrios, algunos a ritmos más lentos del deseado, hay que situar el déficit público. El viernes, Hacienda publicaba los datos. En 2014, el déficit de las Administraciones Públicas se redujo hasta el 5,7 por ciento cumpliendo con lo marcado por la Unión Europea que lo situaba en el 5,8 por ciento. Descontando la devolución del céntimo sanitario, el déficit público se reduce hasta el 5,56 por ciento.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído