Feijóo recorta a los minusválidos, pero financia a Enrique Iglesias


¡Para eso sí que tiene dinero la Xunta de Galicia! No sé si estos políticos nuestros son malos de verdad o es que el poder los ha ensoberbecido tanto que han perdido completamente la empatía. Enfatuados por su situación de privilegio, se han acostumbrado a disponer de lo público como si fuera de su propiedad, y han perdido la perspectiva de la realidad. Da la impresión de que están afectados de manera permanente por los efectos devastadores de la “burundanga política”, esa sustancia peligrosa que anula la voluntad y la memoria, que ingieren la misma noche electoral, una vez escrutadas las urnas. “De lo prometido, nada”, parecen decirse a sí mismos. El sentimiento de ambición es el dueño y señor, y de nada sirven las promesas y ese concepto tan manido de “vocación de servicio”. Por eso se dedican a gobernar para ellos y sus familias y amigos: a unos, nombrándolos ministros/as, directores generales, delegados y demás jefes de chiringuitos inútiles, y asesores de la nada, aunque sean simples calamidades andantes. A otros, beneficiándolos con las privatizaciones de servicios públicos, aunque con ello se echen a perder derechos básicos de los ciudadanos. Está ocurriendo con la Sanidad, por ejemplo. Últimamente, nuestros hospitales se colapsan a la mínima. Ya nos hemos acostumbrado a ver las urgencias, los boxes y los pasillos, atestados de enfermos tirados en camillas o en sillas de ruedas, con la cabeza colgando porque ya no les aguanta el cuello, durante horas y horas. El problema se llama RECORTES. Para ahorrar, han cerrado plantas enteras y no han repuesto el personal que se ha ido jubilando en los últimos tres años. Faltan médicos, personal de enfermería, e incluso de limpieza. Nuestros políticos, como tienen muy poco de hombres de Estado, recortan siempre a quien más lo necesita, a quien tiene menos capacidad para hacer valer su voz. Es indecente lucrarse a costa del que sufre, pero eso parece no importarles.

Hace unos días, Galicia fue noticia en los medios de comunicación porque una niña discapacitada de la villa ourensana de Verín, debía andar todos los días tres kilómetros para ir al colegio. Su madre tiene que empujar su silla por el arcén de una carretera secundaria. Esto ocurre porque debido a los recortes, habían retirado el transporte adaptado. Indagando sobre ello, descubrí que todo se debía a la privatización del 065 que se encarga de este servicio. Una privatización de se encuentra en estos momentos en los tribunales por fraude de ley en la adjudicación. Vaya, ¡un chanchullo más! que se sustancia en el beneficio que desea obtener el nuevo adjudicatario y gestor del servicio, contrario, por supuesto, a los derechos de los ciudadanos, en este caso los niños con minusvalías.

Paralelamente a esta noticia de vergüenza, visionábamos el videoclip del chico este de la experiencia religiosa, Enrique Iglesias, aquejado de “hipsterismo” crónico, que no es lo mismo que histerismo. Pues bien, la dirección de Turismo, dependiente directamente de Alberto Núñez Feijóo, vuelve a las andadas y ha tenido la ocurrencia obscena –por la situación de austeridad— de financiar con 302.500 euros el video promocional de su último disco Noche y día. Digo lo de volver a las andadas porque ya en el Xacobeo 92 la Xunta de Fraga nombró embajador a su padre Julio Iglesias por el módico precio de 300 millones de pesetas. Fue un disparate muy cuestionado en su día, pero hay que reconocer que entonces el cuerno de la abundancia colgaba del portal de los gobiernos central y autonómicos. Fueron años de despilfarro en los que el dinero llegaba a las administraciones a chorro, como llovido del cielo.¡De aquellos polvos…!

Pero hay que reconocer que estos Iglesias saben buscarse la vida y, en este caso, aprovechar su genética gallega. Por qué no le dieron esa partida de euros a Amancio Prada, por ejemplo, mucho más enxebre y representante del alma gallega –aunque sea leonés—, a través de los versos de Rosalía de Castro: Adiós ríos, adios fontes, adios regatos pequenos, Adiós vista dos meus ollos, non sei cándo nos veremos. Miña terra, miña terra, terra donde m’eu criei, hortiña que quero tanto, figueiriñas que prantei. Esto son letras que ensalzan lo mejor del ser humano, esa emoción profunda que nace de lo más profundo de nuestros corazones. Nada que ver con las frivolidades deformantes del hijo de Julio Iglesias y la Preysler que dice cosas que nada tienen que ver con el alma de Galicia: “Hoy me dijeron que en la noche tú eres la reina… Que tú mueves la cintura con indecencia… Santa cruz azul bahía… Poca ropa, sudaíta… Fuego puro, agua fría… Eres un carnaval… Baila de noche y de día”. No critico la letra, pero sí que se haya utilizado el monasterio de Carboeiro para rodar una noche de baile loco con mucho alcohol, sexo y sustancias varias para ponerse a tono y romper la barrera de las inhibiciones y anular la conciencia. Eso se ve en el videoclip. ¡Pura realidad desde Woodstock! Drogas, sexo y rock and roll. No es de extrañar que el obispado de Lugo haya puesto el grito en el cielo por tal traición a lo que fue por siglos un centro de ascética y mística.

Según Feijóo, Galicia ingresará a las arcas más de un millón de euros por la repercusión del vídeo. Aunque eso fuera así, cosa que dudamos, dada la pobreza de las imágenes –pocas y malas—, hay que preguntarse qué clase de turismo busca Feijóo. Parece que no contento con su pretensión de masificar el Camino de Santiago, quiere traer a Galicia el turismo de borrachera. Debe envidiar las manadas de descerebrados que visitan Sitges y Gandía. Solo les faltaba eso a los gallegos para ser progres del todo. Feijóo hace tiempo que dejó asomar sus tendencias laicistas. Lo malo es que las alternativas son más bien escasas, por lo que, vistas las cosas, ¡a seguir sufriendo! Va mucho en el alma de los gallegos, víctimas a lo largo de la historia de los señores de los pazos y los castillos que los parasitaban. Hoy, los parásitos ya sabemos donde están, para qué repetirlo. Son más sutiles, pero igual de sanguijuelas que los de antaño.

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
✉ periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
.

Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído