A vueltas con España – Un cambio con recorrido


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

El mapa político español sufre un cambio a tener en cuenta: hay muchos ayuntamientos y parlamentos tipo arcoíris y una acusada ola de cambio, con recorrido, especialmente intensa en las ciudades, grandes -empezando por Ada Colau en Barcelona- y medianas. En términos globales, el PSOE casi iguala al PP, que gana a duras penas, y ahora está por verse en qué medida los resultados del 24-M son extrapolables a las elecciones generales, si bien parece fuera de toda duda que España sigue profundizando en el cambio de ciclo emprendido en las elecciones europeas de 2014. Da la impresión de que el aumento del interés de los jóvenes por la política está influyendo en los resultados, hasta el punto de que no se recordaba nada igual desde 1979, año de las primeras elecciones municipales democráticas en España.
Allí donde los partidos tradicionales tienen candidatos de peso resisten. Un ejemplo: el ex ministro Abel Caballero, del PSOE, en Vigo, la primera ciudad de Galicia, donde gobernará con una amplia mayoría absoluta. Y allí donde los partidos tradicionales flojean, las fuerzas emergentes hacen su agosto pero tampoco arrasan: se reequilibran todos los grupos. En definitiva, las mayorías absolutas se convierten en excepción, como ya previeron las encuestas.
En 2011, en plena debacle del PSOE, el PP había logrado muchas mayorías absolutas, que en 2015 ha perdido, tal vez víctima de su gestión en el Gobierno de Mariano Rajoy y no tanto en su gestión municipal, muy condicionada por la primera. El hundimiento del PP no es aprovechado del todo por el PSOE, sino que da alas a Ciudadanos, que junto con Podemos son las fuerzas emergentes en España. Ahora bien, Podemos y Ciudadanos siguen lejos del vuelco que ambicionan, si bien tienen a su favor que no les afectan las comparaciones con el pasado, ya que, salvo Ciutadans en Cataluña, no lo tienen, y todo lo que avanzan es a favor de inventario.
A falta de mayorías absolutas, los partidos van a tener que saber pactar. Al menos para formar gobiernos locales y autonómicos -incluida Andalucía en este caso-, aunque lo ideal sería que también para gobernar y afrontar las reformas necesarias. En principio, todo indica que el desplome del PP trasvasará poder territorial a la izquierda española.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído