Carmen Tomás – Los políticos vuelven al cole.


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

El curso para los políticos ya ha comenzado y lo ha hecho con una ristra de datos, casi todos positivos, y sobre todo con la vista muy puesta en los dos procesos electorales que nos aguardan de aquí a final de año y con algunos riesgos en el horizonte que al cabo demostrarán si el cambio radical que se ha producido en la marcha de la economía española se ha hecho sobre bases sólidas. En estos meses veremos si los cambios introducidos tanto por medidas tomadas desde el gobierno como por los llevados a cabo por familias y empresas logran frenar los efectos perversos que puedan tener los problemas de China, la posible ralentización de la economía de la eurozona o la subida de tipos de interés en Estados Unidos.
De momento, los mercados de acciones están sufriendo. La bolsa española lo está haciendo especialmente. De nuevo, y van cuatro, esta semana el IBEX ha cerrado en negativo. El selectivo se dejó nada menos que un 5,1 por ciento, por debajo de los 9.850 puntos. Los analistas parece que ven ya el suelo cerca, pero ya saben que esto no lo sabe nadie a ciencia cierta. De hecho, no se descarta que vuelvan a marcarse los mínimos del 24 de agosto y el IBEX se vaya a los 9.500 puntos. Las causas han sido variadas. Unas veces se ha mirado a la ralentización de la economía china y la explosión de su burbuja bursátil, otras a Estados Unidos y la mayoría a los emergentes. Por una cosa o por otra, las bolsas han sufrido un verano sangrante en el que se han volatilizado todas las ganancias del año y con la prima de riesgo al alza.
En todo caso, el euro y el petróleo siguen siendo factores correctores del riesgo y España afronta los problemas con algo más de flexibilidad que la que tenía hace apenas 2-3 años. Cierto que los datos de empleo de agosto no han sido especialmente buenos, aunque en tasas desestacionalizadas se matizan algo las cifras de empleo destruido como pasó en julio y algo menos en agosto. Aún así el consenso de los analistas no se desvía mucho en sus previsiones de crecimiento para este trimestre y avanzan un alza del PIB del 1 por ciento o muy cercano. También lo ven así los consumidores cuya confianza en agostó marcó un nuevo máximo. El consumo y la recaudación fiscal también crecen a buen ritmo. Sin duda la bajada del IRPF y más adelante la devolución de otra parte de la paga extra que se le quitó a los funcionarios, hace pensar que el año 2015 será sin duda el de la recuperación, aún cuando la tasa de paro nos siga helando la sangre al ser la última variable en mostrar mejoras sustanciales.

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