Escaño Cero – «El gran problema»


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Aún no había concluido la sesión de investidura de Carles Puigdemont como presidente de la Genralitat cuando Rajoy aparecía en televisión para afirmar con solemnidad que no va a permitir la secesión de Cataluña y que cuenta con el respaldo del PSOE y de Ciudadanos. Desde el PSOE han dicho que apoyan al Gobierno en el mantenimiento de la legalidad. Hasta aquí todo acorde con el guión. Pero más allá de estás primeras palabras y reacciones me pregunto si Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Albert Rivera y demás dirigentes políticos serán capaces de anteponer los intereses de España y sus ciudadanos a sus intereses personales y partidistas.
Me pregunto si serán capaces de responder cualquier paso secesionista aplicando con contundencia y sin dilaciones la fuerza de la ley que es la única fuerza que vale en un Estado de Derecho como afortunadamente es el nuestro.
Y es que el nuevo Presidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha hecho aseveraciones gravísimas ante el Parlamento catalán comprometiendo a poner en marcha de manera inmediata la secesión de Cataluña.
En un Estado de Derecho nadie se puede saltar la ley y el que se la salta tiene lógicamente que asumir la penalización por hacerlo. De manera que si Carles Puigdemont junto a su partido, Convergencia y sus socios de Ezquerra y otras fuerzas que conforman «Junts per el sí», deciden saltarse la ley la obligación del presidente de Gobierno, aunque esté en funciones, es impedirlo y la obligación del principal partido de la oposición es apoyar al Gobierno sin fisuras.
Las fuerzas independentistas catalanas se han convertido en el gran problema de Cataluña y del resto de España.
Es intolerable que dirigentes políticos se atrevan a desafiar las leyes del Estado y eso es lo que Carles Puigdemont ha dicho que va a hacer. De manera que urge que cuanto antes se despeje la incertidumbre sobre quién va a gobernar España. Lo que no es admisible es que una situación como está tengamos un gobierno interino ni un día más del necesario.
El escenario es claro. O Mariano Rajoy cuenta con Ciudadanos y el PSOE para gobernar o de lo contrario será Pedro Sánchez quién lo intente, pero eso si, una coalición de Sánchez con Podemos y con otros partidos que se dicen de izquierda pero que son independentistas sería un autentico disparate. De manera que si con la actual composición del Parlamento resultante de las urnas no es posible que se forme un gobierno cuanto antes se convoquen nuevas elecciones mejor porque España necesita un gobierno con mayoría suficiente para hacer frente a este intento de secesión.
En Cataluña hay un grupo de políticos aventureros que quieren poner en jaque al Estado de Derecho. Políticos, como los de Convergencia que se decían moderados y que ayudaron a construir nuestro andamiaje constitucional pero a los que ahora no les importa ponerse en manos de una fuerza antisistema como la CUP. En cuanto a esta formación se descalifica por ella misma. Tampoco le importa aliarse con el partido de la corrupción en Cataluña, porque para ellos el fin justifica los medios.
Al aventurerismo de Artur Mas, Oriol Junqueras, Carles Puigdemont y demás dirigentes independentistas hay que contraponer la ley. Y con la ley en la mano impedir la violación de la soberanía nacional que reside en todos los ciudadanos y no en una parte.
Insisto, necesitamos estadistas.

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