Escaño Cero – El empecinado


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Menudo papelón están haciendo los «jóvenes» del PP teniendo que dar la cara para defender la permanencia de Mariano Rajoy al frente de su partido amen de como candidato a presidente de Gobierno.
Y es que ahora mismo en el PP no hay quien no acepte, al menos off the record, que Mariano Rajoy es un problema y no una solución a los problemas tanto de España como de su propio partido.
Será justo o injusto pero lo cierto es que Rajoy simboliza lo peor de los últimos años. Ha sido él como presidente de Gobierno quién ha adoptado medidas que han causado gran quebranto en la sociedad española como la reforma laboral, los recortes en educación y sanidad, los varapalos al mundo de la cultura, etc, etc. Rajoy está convencido de que sin la política económica que ha llevado a cabo España no habría comenzado a salir de la crisis y no comprende que los españoles no lo entiendan así y además no se lo agradezcan.
En realidad muchas de esas medidas han tenido un efecto devastador en la sociedad. De la misma manera que los ciudadanos también le hacen responsable de no haber dado ningún paso para cortar de raíz la corrupción que atenaza a su partido y de haber mirado hacia otro lado. Pero hay más. Durante cuatro años Mariano Rajoy no ha tenido en cuenta a la oposición. No ha buscado acuerdos ni consensos, y ha gobernado ajeno al malestar de la opinión pública.
Sí, los ciudadanos están enfadados con el PP, y este partido para intentar volver a resultar creíble necesita una profunda renovación. No basta con que ahora mismo un grupo de jóvenes del PP estén dando la cara, critiquen y se lamenten por los casos de corrupción, intenten transmitir a la sociedad que el PP está cambiando. Para que sea creíble el camino del cambio se necesita un cambio en la cúpula del PP, empezando porque Mariano Rajoy se aparte de la primera línea. Con otro líder, incluso con otro candidato a Presidente, a lo mejor el PP no sufriría la soledad extraordinaria a la que esta abocado.
Cuentan en los aledaños del PP que Rajoy va a resistir, que si ahora se quitara de en medio se abriría un proceso convulso dentro de su partido, que cualquier cambio hay que hacerlo de manera ordenada. También están los que cuentan que Rajoy se ha empecinado en no moverse, en no dar paso a su relevo y que solo queda dar tiempo al tiempo.
Lo cierto es que pueden darle todas las vueltas que quieran, pero la soledad que el PP siente estos días en el Congreso se puede hacer crónica mientras el PP mantenga en primera fila a Mariano Rajoy. La política es así y en estos momentos Rajoy es el gran problema del PP.

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