Cayetano González – Cuenta atrás


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

Pasado el corto paréntesis vacacional de la Semana Santa, ahora sí que empieza de verdad la cuenta atrás para la formación de un nuevo Gobierno, o en caso de no conseguirlo, para la celebración de unas nuevas elecciones. La fecha tope para el primer supuesto es la del lunes 2 de mayo, pero teniendo en cuenta que previamente a ese día, el Rey debería celebrar una nueva ronda de consultas con los partidos políticos, proponer candidato y llevarse a cabo la Sesión de Investidura propiamente dicha, la fecha real para alcanzar un acuerdo se sitúa en torno al 24 de abril. Es decir, en la práctica quedan cuatro semanas para que los partidos apuren sus posibilidades.
A día de hoy, ¿cómo está la situación? El único acuerdo alcanzado es el que suscribieron hace varias semanas PSOE y Ciudadanos, importante desde el punto de vista político, pero insuficiente desde la aritmética parlamentaria, como se puso de manifiesto en la fallida investidura del candidato socialista Pedro Sánchez. Por su parte, el PP no ha movido pieza y aunque Rajoy ha anunciado que llamará a Sánchez para insistirle en la idea de la gran coalición entre populares y socialistas, no parece que haya posibilidades que la misma prospere debido a la negativa del PSOE.
Por lo tanto, la única alternativa real al actual estado de cosas es que se lograra un entendimiento entre el PSOE y Podemos. Este miércoles está prevista una reunión entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias y lo que salga de la misma podrá dar una idea aproximada de si hay posibilidad o no de acuerdo. Hasta la fecha, el distanciamiento, más personal que político, entre ambos líderes ha sido algo más que evidente. Pero ya se sabe que en política lo de hacer necesidad virtud es algo que se suele aplicar a rajatabla y por eso no sería extraño que al final Sánchez e Iglesias consiguieran ponerse de acuerdo para la investidura del primero. No será fácil, porque la postura de Podemos respecto a la unidad territorial de España convierte esta cuestión en un campo minado que le puede explotar al PSOE en toda la cara.
El lado positivo de esta situación es que en el plazo de tres o cuatro semanas se sabrá si hay posibilidad de gobierno o si se va a unas nuevas elecciones el 26 de junio. En este último supuesto, el liderazgo de Sánchez en el PSOE, ya de por sí bastante cuestionado después de haber cosechado el pasado 20-D los peores resultados desde la transición democrática, podría verse seriamente amenazado por la andaluza Susana Díaz. Y en el PP, parece claro que si Rajoy mantiene su intención de repetir como candidato, lo será, entre otros motivos porque no se ve a nadie dentro de las filas populares ni con la capacidad, ni con la voluntad de enfrentarse al actual líder del partido y Presidente del Gobierno en funciones.

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