Juan Pablo Colmenarejo

La campaña de Susana Díaz

La campaña de Susana Díaz
Juan Pablo Colmenarejo.

A diferencia de la campaña de diciembre y pensando en el día siguiente al 26 de junio, salta a la vista que la presidenta de la Junta de Andalucía se ha tomado la nueva cita con las urnas de otra manera.

Sin duda, está bastante más a la vista haciendo oposición al PP de Rajoy en cada declaración que se le pone por delante. Desde el Comité Federal celebrado una semana después del peor resultado del PSOE en unas generales, Díaz se plantó en jarras frente a Sánchez dando por terminado el apoyo a un secretario general que ha ido tan por libre que está a punto de quedarse más solo que Rodríguez Zapatero negando la crisis. Por cierto, el expresidente -que no para de hablar con unos y con otros- es uno de los que están convencidos de que la alianza de Podemos, Izquierda Unida y todos los grupos independentistas va a superar en votos al PSOE.

No es Zapatero el único que ha hecho esa cuenta. Por supuesto, también Pablo Iglesias. Sólo pensar en ello provoca en los barones socialistas temblores, sarpullidos y ataques de ansiedad.

Tiene el PSOE un doble fantasma rondando las cabezas de sus dirigentes. Uno es el griego, donde el partido equivalente no pasa de residuo, y otro el portugués, con una fórmula de gobierno muy del gusto de Sánchez, comunistas y marxistas anteriores al Muro de Berlín apoyando a un primer ministro socialista, enfrentado a la Unión Europea y que acaba pidiendo la hora al centro y a la derecha en las votaciones económicas. Susana Díaz está preparando el asalto al puesto de mando del PSOE en Madrid después de las elecciones, pero hasta ese momento trata de movilizar a sus votantes ante el temor de que la desafección por Sánchez aumente la abstención y el PP consiga esta vez superarla a ella en Andalucía, por lo menos en escaños, algo que estuvo a punto de suceder el 20 de diciembre.

Nadie en el poder socialista andaluz tiene una buena palabra sobre Sánchez. Es casi imposible encontrarse con quien eche una mano a un secretario general que jugará su última baza la misma noche de las próximas elecciones. Si es segundo por delante de Podemos, se postulará para volver a intentar ser presidente y esquivar el asalto desde dentro. Que Susana Díaz diga en público que espera un Gobierno de Pedro Sánchez para derogar la reforma laboral no significa nada más que está metida en campaña. No se cree lo primero y sabe que lo segundo además es imposible

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído