Pacto en Andalucía, pero no hay que fiarse de Ciudadanos.

He querido ir directamente al grano con el titular. Hace tiempo que Ciudadanos dejó de ser aquel partido que irrumpió en Cataluña para luchar contra el nazismo independentista; aquella formación simpática que daba la bienvenida a las escisiones de los grandes partidos. Pero los años no pasan en balde, y de aquel Rivera casi imberbe, que había emergido cual Venus de la espuma del mar, no queda ni la sombra. El Rivera de los últimos tiempos, cristalizado en la prepotencia y el despotismo de los últimos días ha realizado su metamorfosis, y de simpática y tierna oruga se ha ido transformando en una “vespa velutina” que depreda y traiciona. El comportamiento de las últimas semanas tras las elecciones andaluzas, mientras se negociaba el anhelado pacto, es más que deleznable. Tanto coqueteo con los socialistas es muy sospechoso. La clave es Valls/Macron/Soros/globalistas/NOM. Enseguida vamos con ello.

Ver a los socialistas arrojados del paraíso andaluz es una especie de milagro, de esos que solo ocurren muy de tarde en tarde. Tantos años enraizando la corrupción y el clientelismo casi habían hecho desaparecer la esperanza. Pero el abandono ante el golpe de Estado independentista, la traición de Rajoy y la más que traición de Sánchez parece que hicieron de despertador social. Se ve que cuando realmente nos vemos en peligro, nos convertimos en el arquetipo del español temido de los Tercios de Flandes. Y llegó VOX, y con él la esperanza. Con solo doce escaños han devuelto la ilusión a un montón de españoles que estamos deseando acudir a las urnas.

Estos días se han puesto sobre la mesa temas como la inconstitucional ley de violencia de género o la inmigración descontrolada, de los que nadie se atrevía a hablar, pero de los que todos nos lamentamos en privado. También hay que reconocerle al PPC, Partido Popular de Casado su capacidad y talante negociador. Hay que decir que hasta el minuto final los rajoyistas/sorayistas intentaron boicotear el acuerdo, echando leña al fuego y haciendo caballo con toda la prensa manipuladora que intenta presentar a Vox como un partido de extrema derecha. Estoy de acuerdo en que es un partido de “extrema necesidad”. Alabo de Vox que no tenga complejos y que no pierda tiempo justificándose. A ver si el PP se atreve a imitarlo. También es de aplaudir que haya renunciado a varias de sus propuestas. Lo importante es limpiar Andalucía. Además, como decía el estratega, militar y santo, Ignacio de Loyola: “Entrar con la de ellos para salir con la nuestra”.

Hay motivo para estar de fiesta, pero no para cantar la victoria final. Siento aportar esta nota de prudencia, reserva e incluso de tristeza que no me permite festejar a fondo algo tan deseado. Lo digo porque Ciudadanos no es un partido del que nos podamos fiar, aunque más que de Ciudadanos deberíamos referirnos a Rivera. No las tengo todas con Marín, el próximo vicepresidente. Pero me consta que hay muy buena gente en el partido naranja. Quizá Rivera también lo era antes de ser pescado por los globalistas. Albert Rivera es un chico Bilderberg, apoyado por George Soros, o más bien habría que decir que Rivera está a las órdenes de este magnate y lo que él representa. [Entiéndase que cuando digo Soros no me refiero solo al magnate y falso filántropo, sino a toda su estructura, bajo el paraguas de las fundaciones Open Society].

No es casualidad que el masón Manuel Valls, sí, masón, sea candidato a la alcaldía de Barcelona y que esté siendo apoyado por los masones barceloneses, que le tratan de hermano a hermano, y gente cercana al nacionalismo. Según la información que manejamos, Valls militó en varias logias, entre ellas la “Der Ring”, la misma a la que pertenece Mario Draghi o el ministro de finanzas alemán, Wolfang Schauble. En España, pertenece –aunque en estado de durmiente— a la Logia Simbólica. Es decir, que esta apuesta no se debe a una visión futurista de Rivera, que en esto más bien está en mantillas, sino a un proyecto de quienes mueven los hilos de la gobernanza mundial. Macron, también masón, es otro chico-peón de Soros, pero situado en un escalón por encima de Rivera. Por eso leíamos estos días titulares como “El Elíseo vigila de cerca las conversaciones con el partido Vox”. ¡El colmo! Es indignante que los cortacabezas inventores de la guillotina y colaboradores de la leyenda negra contra España, pretendan gobernarnos, a través de listillos ambiciosos como Rivera. ¡Y que, encima, lo digan y pretendan crear cordones sanitarios! Por eso Santiago Abascal denomina a Ciudadanos “partido francés”. Creí que ya nunca más volveríamos a tener afrancesados, pero parece que siempre hay traidores en potencia dispuestos a colaborar con el invasor. Sin embargo, ahora las invasiones no se hacen a caballo, sino de manera mucho más sutil y silenciosa. Visto todo esto, se entiende que Ciudadanos, el partido más votado de Cataluña haya renunciado a su candidatura en la Ciudad Condal y haya dejado a su electorado en manos del francés masón. Los ideólogos son los mismos. No nos consta que Rivera sea masón, pero no nos extrañaría.

Aunque lo expresé en varias ocasiones, hay que recordar que Soros dirige a Sánchez, a quien visitó en el palacio de la Moncloa, tras la moción de censura, para darle las directrices sobre el plan de inmigración masiva para España. Después recibiría la visita de Merkel en Doñana. Hay que recordar que Soros colabora con la financiación del golpe de Estado de Cataluña, financia a las Femen, las feminazis, los lobbies LGTBI, los grupos antirreligiosos y demás agrupaciones antisociales dispuestos a minar los cimientos de los Estados. Y, además, controla parte de la prensa de izquierdas, es decir, casi toda.

No podemos cantar victoria porque, aparte de los enemigos internos, este pacto cuenta con muchos enemigos externos, que van a hacer lo posible para que no funcione. La izquierda piensa adueñarse de la calle. Es lo que suele hacer cuando pierde. Eso o anunciar la guerra.

Preveo que habrá problemas cuando decidan levantar las alfombras y seguir el hilo de Ariadna para llegar al minotauro de los latrocinios de 37 años, o cuando intenten suprimir chiringuitos. El “divide y vencerás” va a estar a la orden del día. No estoy ante la bola de cristal, pero conociendo el percal es fácil adivinar.

Llego a esta conclusión porque en el imaginario colectivo está calando la idea de que este pacto puede repetirse en otros lugares de España. Es lo lógico. Pero también lo es que los antipatria, de dentro y de fuera, van a hacer todo lo posible para que la experiencia fracase y no sea extrapolable a otras comunidades. Entran aquí los defensores de los terroristas de Eta, los golpistas e independentistas de todo jaez que quieren romper España, los okupas que viven del cuento, los mangantes de todo tipo que reciben subvenciones públicas injustificadas, las feminazis, los profesionales de la falacia, la manipulación y la mentira, los laicistas que derriban cruces, los abortistas, y podríamos seguir.

Irene Montero, después de un tiempo amamantando, parece que tenía mono de arenga a lo pasionaria y organizó una reunión con mujeres para alertarlas de que después de lo de Andalucía ya no estaban seguras y que al llegar a casa podían maltratarlas o violarlas por el camino. Parecía una desequilibrada en medio de un ataque. Fue un discurso trasnochado, inoportuno, sin fundamento, impostado e irreal, como si hablara de Uganda. Y creo que incluso echó algunas lagrimitas al hablar de lo desamparadas que están las mujeres de España, por cierto, el país más seguro de Europa.

Los enemigos son muchos y variados. Y no olvidemos que amparando a toda esta gente tan extrema está la masonería en pleno, que intentará no dejar pasar la oportunidad de hacer todo lo posible para arruinar nuestro país y dirigir “lo que quede” desde las sombras.

Dicho esto, dentro de mi esquizofrenia pienso que los españoles nos merecemos esta oportunidad y que todo va a salir bien, a pesar de las dificultades. Eso sí, hay que seguir trabajando, y mucho. Dentro de poco empezará el juicio contra los golpistas. Vox tiene un importante papel en la acusación y, conociendo a Ortega Smith, preveo grandes momentos para el aplauso, que nos hará sentirnos orgullosos de ser españoles.

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
✉ periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
.

Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído