Ciudadanos pacta con los golpistas bloquear a VOX

Parece que Albert Rivera también tiene rabo peludo, más o menos como el de Pablo Iglesias y los Errejones que van y vienen en su intento de echar cimientos en terreno algo más sólido que las arenas movedizas de Podemos. Debo admitir que algunas propuestas de los de Rivera siempre me rechinaron. Lo del comercio de bebés a través de los vientres de alquiler es caer demasiado bajo. Los bebés no se compran, se encargan por amor cuando hay un proyecto de vida que garantice la presencia de un papá y una mamá, la unión de los opuestos, complementos indispensables para la sana formación de la persona. A pesar de esa idea tan descabellada, casi llegaron a seducirme como alternativa, en plena crisis rajoyana, sobre todo, después del golpe, la aplicación del raquítico 155 y toda la comedia de Soraya y adláteres que creyeron que habían heredado el poder para siempre. Lo del rabo peludo era fácilmente adivinable, pero no siempre estamos inspirados. No hay que olvidar que Ciudadanos estuvo a un tris de pactar con “los de Maduro en España” y de formar gobierno con Sánchez antes de que el PSOE lo lanzara a la escombrera de las mortajas. Siempre supimos que a Riverita se le caía la baba con Bilderberg y que prometió servirles lo mejor posible, aunque para eso tenga que traicionar a diestro y siniestro: a los suyos y a los otros, a los de dentro y a los de fuera, o incluso escupir sobre el crucifijo. ¡Literalmente! Pero Rivera, en su luna de miel de aprendiz illuminati no debería olvidar que es una marioneta y que a las reuniones del selecto Club no se va a compartir propuestas, sino a recibir órdenes, para hacer los deberes en casa. ¡Que le pregunte a Sánchez por la visita de Soros, que no fue precisamente para tomar el té! El Falcon no le está saliendo gratis.

Hago un inciso para decir que todo lo que sé de psicología no me sirve a la hora de analizar la personalidad de Albert Rivera. Confieso que ando completamente perdida. No sé si es esquizofrénico, bipolar, si padece personalidad múltiple o si es un psicópata más, disfunción muy común en la clase política. Aunque a mí los psicópatas, por caerme especialmente mal, soy poco indulgente con ellos y, sin ningún miramiento, les adjudico el calificativo que creo que mejor los define: malos, mala gente. Así de simple.

El modus operandi de Ciudadanos, es decir, “el partido francés”, es el del bandazo. Casi nunca sabemos cómo va a reaccionar, aunque cada vez nos está poniendo más fácil esto del vaticinio. Depende de lo que diga Francia, según el plan que los globalistas tienen para España, que es dejarla reducida a una barriada del fracasado conglomerado de esa cosa gris y maléfica que resultó ser la Unión Europea, a donde, sin exagerar, va a parar lo peor de cada casa y lo más corrupto. Por eso hay que maldecir a cualquier partido que reclame identidad, historia, valores y lealtad a las instituciones y a la Constitución.

Cada vez está más claro que Macron y su representante en España, Valls, son los ideólogos del post Ciudadanos, tras perder su ideología original. Se la tienen jurada a VOX y no han dejado de hacer el ridículo con sus posicionamientos con Andalucía. Que los golpistas de Esquerra Republicana propongan una moción para crear un cordón sanitario contra VOX está dentro de lo esperado. Pero que Ciudadanos vote a favor solo se entiende desde una perspectiva de ambición y sectarismo. Con este voto a favor en el Ayuntamiento de Barcelona se hermanan con Colau, partidaria confesa del golpe, y le hacen la ola a Pablo Iglesias cuando, tras perder en Andalucía, propuso la alerta antifascista para frenar a VOX. ¡Qué vergüenza! Arremeter contra el único partido que dentro de unos días se sentará a defender al Estado español contra los golpistas es unirse a los que odian a España! Ni siquiera estratégicamente les conviene. Pero el fanatismo es lo que tiene, y en Ciudadanos hay mucho. Ciudadanos se diferencia poco de Podemos, sea con el nombre de Iglesias o el de Errejón, alias “el Suave”, pero igual de malo que el otro, o peor, porque va con disfraz. Hay que tener presente siempre que son comunistas y que sus guías son Venezuela y Cuba, por no ir más atrás. Y peor que todos ellos, Carmena, la de las empanadillas envenenadas que reparte a diario a todos los madrileños, con sus mosquitas muertas de voz cursi y hetairas de estriptis en los templos.

No sé qué pensarán de este juego sucio, sectario y antidemocrático algunos miembros de Ciudadanos, como Toni Cantó, Girauta o incluso el sosito de mi paisano Prendes que muestran bastante sentido común. A primera vista, no se les ve rabo peludo, aunque, visto lo visto, ¡quién sabe! ¡Como para fiarse! Arrimadas parece que se conforma con luchar contra el golpe a su manera: sacándole cartelitos a Torra durante los plenos. Pero eso ya no basta.

No sé si la sombra de Valls es alargada o cuadrada como los mandiles, pero sí parece que está desviando la luz hacia otros puntos de la izquierda más abyecta, corrupta y traicionera. Si esto sigue así, y hay quien lo vea, lo que estamos viendo en Podemos podríamos verlo muy pronto en Ciudadanos.

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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
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Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

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