De Adolf Hitler a Pedro Sánchez-Podemos-separatistas y proetarras.

Las leyes nazis se afianzan en España de la mano de la izquierda variopinta, todo un conglomerado viscoso y maloliente, que nos ha caído encima como si una gitana de las de antaño nos hubiera echado una maldición. La izquierda se ofende cuando, prescindiendo de los eufemismos de la ingeniería social, osamos llamar a las cosas por su nombre y la comparamos con los nazis. Y no sé por qué. No pueden negar que ellos y sus correligionarios internacionales del mandil –incluyo a Albert Rivera y quienes lo dirigen— llevan, desde siempre, el estandarte de la Cultura de la muerte. Es cierto que muchas de las, aparentemente, ocurrencias son consignas impuestas desde ciertas cúpulas de poder, para las que el ser humano no es diferente a cualquier animal de granja, pero también lo es que toda esta patulea progre se siente muy a gusto en este ambiente tóxico. A todos ellos, el calificativo “nazi” les va como anillo al dedo. Todo lo relacionado con la muerte, la profanación de tumbas, los muertos en las cunetas, la sangre derramada en los campos comunistas o en los “abortorios” es su elemento natural, donde se reproducen y crecen.

La izquierda lleva dos décadas soñando con la eutanasia. En realidad, aunque se arguyan razones humanitarias, supone un gran ahorro para la Sanidad pública. Por eso, durante la etapa de Zapatero, en el Severo Ochoa de Leganés, a muchos viejos que acudían a urgencias se los sedaba en el box. Por un lado, hacían falta camas, y por otro, había que reducir el gasto. Los nazis publicitaban su plan de eutanasia con carteles en los que exhibían personas tullidas en los que se preguntaba para qué iban a invertir dinero en gente con “vidas sin valor”, cuando esos fondos podrían emplearse para lograr un mayor bienestar para la sociedad.

La eutanasia consiste en matar gente de manera legal, por mucho que se intente vender la “ley de muerte digna” o el “derecho a morir dignamente”. Morir dignamente es hacerlo, de manera natural, cuando llega el momento. Más que “morir dignamente” tendrían que reivindicar el “vivir dignamente los últimos momentos”, para lo cual la sanidad debe poner todos los medios posibles, como una buena inversión en cuidados paliativos. Pero, desafortunadamente, en los países donde la eutanasia es legal, los cuidados paliativos han ido desapareciendo de los centros de salud y ya no se investiga. Otra de las falacias empleadas es que se pone fin a la vida por amor, por piedad o por compasión.

HITLER, ZAPATERO, SÁNCHEZ Y SUS MUERTES POR COMPASIÓN

Hitler tuvo su caso de “muerte por compasión”, protagonizado por Hanna Heyt, de cuya historia di cuenta en mi libro “La dignidad de la vida humana”. Zapatero tuvo el suyo con Ramón Sampedro y todas las sedaciones del doctor Muerte, léase Montes y su equipo del Sendero luminoso, a la que hubo que darles legitimidad con la bochornosa película “Mar adentro”, a cuyo estreno asistió el gobierno de Zapatero al completo y todo el equipo de la Zeja. ¡Es que esto de la muerte les pone un montón, de verdad! Hay algo morboso en todo esto. Y Pedro Sánchez, que abandera cuanta maldad hay sobre el orbe, tiene ya su caso estrella de suicidio asistido. María José Carrasco, que así se llama la víctima, sabiéndolo o no la pobre, se fue en el momento justo para darle a Sánchez un argumento de campaña y culpar de su muerte a quienes se oponen a la eutanasia. Los medios de comunicación, siempre ávidos de morbo, están encantados hurgando en la cloaca y reproduciendo en bucle el vídeo de la señora –como en su día se hizo con el del gallego—y todo el mundo habla y opina del tema sin saber NADA sobre la eutanasia y todo lo que encierra esta filosofía de la muerte. Tanto los medios como la sociedad están tan deformados por los debates triviales de hablar por hablar, que creen que esto es un tema más de conversación. Y no es así. Esto es un tema muy serio, con graves consecuencias personales, médicas y sociales. Continuaremos hablando sobre esto.

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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
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Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

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