Manuel del Rosal: «No es política, es mamoneo y mamandurria»

Manuel del Rosal: "No es política, es mamoneo y mamandurria"

Al mamoneo y la mamandurria los podemos definir como el sueldo, las sinecuras, las gangas permanentes que, sin merecerlo, reciben los mamones por el solo hecho de practicarlos.

La RAE define la política como la actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos. A estos se les llama políticos y, se supone, son los encargados de articular los mecanismos necesarios para hacer que los ciudadanos vivan de forma digna y próspera. Es por esto que la política y los políticos están para servir al ciudadano y mejorar sus condiciones de vida…Eso era hace muchos años, ahora la política está para obtener el poder y permanecer en él y el político ya no está al servicio del ciudadano, está para vivir de la mejor manera posible de ella. Para conseguir ambos privilegios el político ha convertido la política en una almoneda, en un patio de Monipodio donde se chalanea, se cambia, se vende y se reparte la tarta del poder. Ese patio de Monipodio es el Congreso en el que se venden y se compran favores, sinecuras y privilegios en nombre de la democracia tal como los mercaderes bíblicos hacían en el templo en tiempos de Jesús. ¡Ojalá viniera un nuevo Jesús y expulsara a toda esa cáfila de políticos a los que nada les importa ni España ni los españoles!

El gobierno se va a constituir y lo hará a base de chequera como si de un equipo de fútbol se tratara. La tarta del poder ha sido repartida y lo ha sido porque previamente los españoles han pagado con sus impuestos el importe de esa tarta. Los españoles, imbuidos de esa ingenuidad que los caracteriza desde que la llamada democracia se instauró, pagamos la tarta que será dividida en porciones para que este gobierno la reparta proporcionalmente a la importancia o necesidad del apoyo del partido correspondiente, sin entrar a valorar si ese chalaneo, esa mamandurria, ese mamoneo en el que se mueve lo que llaman política, puede perjudicar a España y a los españoles. Porque, señores, hoy y desde hace años aquí en España la política es una marrana enorme de cuyas ubres infladas chupan inmisericordes todos los partidos y todos los políticos chupópteros, hidrópicos de poder y privilegios. Se puede chupar mucho, se puede mamar mucho de una deuda pública del 98% del PIB.

Hace más 150 años Henrik Ibsen, uno de los más grandes dramaturgos de Europa, hoy y desde hace años olvidado por decir la verdad, en su obra “Un enemigo del pueblo”, ya denuncia la manipulación de los medios afines al poder. Y aquí y ahora en España es tal esa manipulación que han pervertido la democracia y, junto a los políticos a los que sirven, han convertido la política en una almoneda de compra venta de intereses y privilegios.

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