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El PSOE ofrece a los indepes desactivar la LOMCE eliminando controles a la inmersión lingüística, si votan a Sánchez

El PSOE ofrece a los indepes desactivar la LOMCE eliminando controles a la inmersión lingüística, si votan a Sánchez
Pedro Sánchez (PSOE) y Quim Torra escenificando La Rendición de Breda. PD

Prosigue la entrega genuflexa de Sánchez a los nacionalistas.

Aunque no descarta el escenario de unas nuevas elecciones –máxime cuando estas podrían resultarle aún más favorables–, prefiere no exponer su liderazgo al estrés y la inevitable incertidumbre que supone otra votación más.

Así, para amarar la legislatura entrante, solo queda garantizarse el favor de los independentistas catalanes.

La negociación tiene sus riesgos. Los secesionistas luchan con las tendencias bipolares marca de la casa; o apoyar a Sánchez –saben que no puede haber nadie mejor para sus intereses dentro de Moncloa– o echarse definitivamente al monte.

Pero la pulsión apocalíptica parece que va deshinchándose –la sociedad catalana empieza a estar realmente cansada de tanta locura–; se impone, pues, la tendencia a la integración.

Este es el momento del pacto, del toma y daca en el que nos encontramos.

Y Sánchez, con frivolidad marca de la casa, parece dispuesto a entregar a los independentistas cualquier control o freno que el gobierno central pudiera todavía realizar sobre la inmersión lingüística en Cataluña, que ya es de hecho bastante intensa, para que sea absoluta y total, sin freno alguno.

No solo es una cuestión del idioma –el español, de facto, ya ha desparecido como lengua vehicular en Cataluña–, sino de establecer el monopolio de la educación pública bajo los parámetros ideológico del nacionalismo más irredento

Es realmente grave –y un fenómeno digno de estudiar en una facultad de Ciencias Políticas– que un Gobierno favorezca y patrocine a las fuerzas que buscan desnacionalizar el territorio que administra.

Y no, no se trata del antagonismo entre un supuesto nacionalismo español y otro nacionalismo de similares características esenciales, solo que de filiación catalana y vasca.

Se trata de la confrontación entre un modelo que tiene por raíz una visión abierta, universalista e ilustrada de la persona y de la sociedad, frente a otro, que pretende la vuelta a la tribu.

Así de dura es la vida de los millones de españoles que no son separatistas en CataluñaPD

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