Manuel del Rosal: «Nuestro presidente en “disfunciones” se esconde bajo las faldas de una mujer»

Manuel del Rosal: "Nuestro presidente en “disfunciones” se esconde bajo las faldas de una mujer"

Lo menos que se le puede pedir a un presidente de gobierno, aunque esté en “disfunciones” es; coraje, gallardía y valentía para dar la cara ante los problemas. Mucho más si esos problemas han sido causados por su incompetencia e impostura en asunto tan importante como la inmigración”

Se había pedido la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso para que explicara sus bandazos del Aquarius al Open arm. Pedro, no dio la cara. Haciendo de su vicepresidenta un escudo protector, se metió bajo sus faldas para evitar ser vapuleado como la pobre Carmen Calvo lo fue. Su actuación miserable, ruin y mezquina tiene un nombre: cobardía. Doble cobardía en este caso, la cobardía en sí misma y la cobarde utilización de una mujer. Pero, Sánchez está en el mantenimiento de su imagen impoluta, recién lavada con Ariel y perfumada con Mimosin de lavanda, y no va a bajar a fajarse con quienes le dicen la verdad de su errática política de inmigración; prefiere esconderse bajo las faldas sostenidas con cinturón de Hermes de Carmen Calvo. Su imagen siempre sonriente y sostenida en unos andares cadenciosos que nos recuerdan los de John Travolta en Grease, debe continuar entonteciendo al personal que ve en él ese príncipe soñado; príncipe apuesto, pero que cuando ve las orejas al lobo pide socorro a una mujer para esconderse entre sus ingles y que sea ella la que le saque del apuro.

Lo menos que le hace falta a España es un presidente que, cuando tiene que hacer frente a sus responsabilidades y a sus yerros, en vez de enfrentarse a ellos con la gallardía y el coraje que a un presidente de gobierno se le supone, corre a agacharse par cobijarse bajo las faldas de una mujer.

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