Manuel del Rosal: «El último eslabón en la cadena de evolución del hombre: Pedro Sánchez»

Manuel del Rosal: "El último eslabón en la cadena de evolución del hombre: Pedro Sánchez"

La evolución de la humanidad u hominización es el proceso de evolución de la especie humana desde sus ancestros hasta la actualidad. En esa evolución, parece ser que todo iba relativamente bien hasta que hizo su aparición el “homo egolátricus – el que se ama a sí mismo -”

La evolución del hombre ha tenido varias etapas y cada una de ellas ha tenido su apelativo. Parece ser que el antecesor de la especie homo fue el Australopithecus y de eso hace ya 4 millones de años, según los expertos. Estos dicen que el Australopithecus se extinguió y posibilitó el surgimiento de la especie homo que se inició con el homo habilis, a este le siguió el homo erectus, a continuación, el homo ergaster, para continuar con el neanderthalensis y terminar con el actual homo sapiens. Y es aquí donde, desde mi modesta opinión, se equivocan los expertos. Nadie puede explicar cuando sucedió, pero lo cierto es que el homo sapiens hace años dejó paso a una nueva especie que lo está jodiendo todo: el “homo egolátricus”. Hoy todo es política y todos los ciudadanos son políticos aunque no ejerzan como tales, mientras se dejan llevar alienados por quienes si viven de la política, sobre todo por los políticos que se aman a sí mismos y se consideran únicos en su especie. Y en esa imparable evolución del hombre, parece ser que uno de ellos ha alcanzado la perfección. Hasta tal punto la ha alcanzado que muchos creen que es el último escalón en la escalera que elevará al hombre hasta el firmamento o lo hundirá en los infiernos: Pedro Sánchez

Todo lo que se ve en las cadenas de televisión, todo lo que se oye; todo lo que se escucha en la radio, todo lo que se lee en los medios de comunicación, todo lo que se debate en las tertulias, todo lo que escriben intelectuales de todo tipo apuntan a que ese hombre ha superado las limitaciones inherentes a sus antecesores y es el depositario de todos los bienes sin mezcla de mal alguno. Vamos, que es la perfección a la que, ¡por fin! hemos llegado los seres humanos. Este hombre es Pedro Sánchez. Pedro Sánchez, según todos sus apologistas, es el sumun de la evolución humana y es el ejemplo máximo de esa nueva especie a la que yo llamo “homo egolátricus”. Es la suma de todas las virtudes acumuladas a lo largo de millones de años por nuestros antecesores, pero sin mezcla alguna de limitaciones, vicios o errores; en definitiva: la perfección en la evolución del ser humano. Si esta nueva especie de homo, cuyo máximo exponente es Pedro Sánchez, consigue formar gobierno de una puñetera vez, España será un país donde las fuentes manaran leche y miel, los alimentos estarán al alcance de nuestras manos, el trabajo desaparecería como maldición bíblica y sería, más que trabajo, diversión bien remunerada. La igualdad envolvería todas nuestras relaciones, desaparecerían los divorcios y el maltrato familiar, todos tendríamos una vivienda digna repleta de comodidades y sin carencia de energía, la violencia machista y la no machista seria solo un mal recuerdo, los niños nacerían, no con un pan bajo el brazo, no ¡con una paga de por vida trabajen o no trabajen! Y más, mucho más.

Hemos superado el periodo del homo habilis, el del homo erectus, el del homo ergaster, el neanderthalensis y el homo sapiens que hasta ahora era la cima en la evolución. Hoy podemos alegrarnos de haber subido un escalón más en esa imparable evolución de la humanidad alcanzando la perfección en la figura de Pedro Sánchez augusto y máximo representante del nuevo homo egolátricus que, por suerte para los españoles, nos elevará hasta los cielos si los pronósticos sobre sus perfecciones se cumplen, porque, en el caso, como ha sucedido en tantas ocasiones, en que la egolatría idiotice a este nuevo espécimen -homo egolátricus – puede que nos hunda en los infiernos.

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