Victor Entrialgo De Castro: «El charrán de las anchoas 2 parte»

Victor Entrialgo De Castro: "El charrán de las anchoas 2 parte"

El último charrán es lo último de la cartelera nacional. Como si fuese Kevin Kostner, Revilla, el guardaespaldas de Sanchez, el gil de las anchoas y el sobao, el que habla a sus conciudadanos como ovejas, sigue ahora a todas partes al Presidente que a su vez le busca, como porfia de enamorado.

Este no presidente que padecemos, el peor de la historia de España, un aficionado, va en persona a un restaurante mendigar un voto en lugar de mandar a un propio o a un mandao.l

Revilla, que como personaje comienza a oler, quiere aprovechar para sacarle el mayor rendimiento a la cosa con un diputado y viene a convertirse en otro separatismo emergente, el que generan y alimentan los socialistas, y no sólo los socialistas, para poder gobernar.

Y la cosa esta del “Gobierno de vacaciones y sobre la marcha” que de Sanchez, después del sainete con Podemos, parece cada vez más clara. Rebañar las migajas de votos que quedaron en la mesa tras las últimas elecciones, tratar de golpear muy duro a Podemos hasta conseguir 150 diputados y luego echarse en los brazos del PNV que le espera como agua de Mayo para sacarle los higadillos. Aquí el que quiere gobernar tiene que traicionar al conjunto de España, con unos separatistas o con otros. Como viene la sentencia del procés y es muy difícil negociar nada en un periodo de absoluta desconfianza con los separatistas catalanes, ahora habrà que fijarse en él jesuitismo de Aitor Esteban, el nuevo Arzallus, Antón el del tractor, y la marioneta Úrkullo, viniendo los dos desde Santurce a Bilbao con la falda remangada luciendo la pantorrilla. Quien quiera sardinas y apoyos frescos, son de Bilbao, que se moje el trasero, los traigo yo.

Este es el evangelio político de lo que viene según Ivan Redondo, para tratar de hacer ver que Pedro geyperman es el Mesias que los españoles a la tercera, moción de censura, elecciones y nuevas elecciones, estamos esperando.

Mientras, nos meten a todas horas “ casualmente” en casa, en la mia, en la tuya, en la nuestra, en la de Pablo Motos llamàndole de tu, en la de Bertín, que ya hay chanzas en la red extraordinarias y aún faltan tres o cuatro cocineros más seguro, al guardaespaldas de Pedro Sánchez, en una película que ya hemos visto otras veces pero con otra banda sonora. La de los que esperan, como Revilla, rapiñar con la jugada, haciendo uso de la demagogia màs deleznable y barata de este nuevo Gil con bigote en las zonas más remotas y convirtiéndose en otro nacionalista más.

Estos populistas como Revilla, que al principio hacen gracia y luego no hay Dios que lo soporte, salvo los interesados como el Presidente en su utilización, llega un momento en que huelen.

El lenguatero, el charrán de las anchoas, el guardián entre el centeno, el guardaespaldas ya no tiene un àpice de gracias en esta banda sonora sobada y pasiega.

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