Manuel del Rosal: «Las checas del Frente Popular»

Manuel del Rosal: "Las checas del Frente Popular"

La palabra checa proviene de Cheka, nombre dado a la primera policía política soviética creada en Rusia en 1917. Sus siglas dicen así: “Comisión Extraordinaria Panrusa para la supresión de la contrarrevolución y el sabotaje”. Fue la precursora de la sanguinaria KGB.

“Durante la guerra civil española el bando republicano o de izquierda articuló un sistema al margen de cualquier ley que utilizaban para detener, interrogar, torturar y asesinar a sospechosos de simpatizar con el bando franquista. Las checas, lugares donde se internaban a esos sospechosos, eran uno de principales mecanismos de ese sistema. Una de las checas más famosas de Madrid era la que se instaló en los sótanos del edificio del Círculo de Bellas Artes dependiente de un organismo denominado “Comité Provincial de Investigación Pública”

Esto eran las checas de las que, en nombre de una memoria histórica diseñada por la izquierda y consentida cobardemente por la derecha, no se puede hablar. ¿Cuál era el proceder de esta organización dedicada al exterminio? Bastaba una denuncia anónima para que los agentes al servicio de las checas actuaran. Aparecían en los domicilios por las noches o en la madrugada, hacían un registro del domicilio, requisando todo lo que podía tener valor. Lo normal era detener al sospechoso y llevarlo a la checa para que allí, mediante torturas, prestara declaración. En ocasiones y sin más trámites, procedían al asesinato del detenido. Los conducidos a las checas eran interrogados sin la más mínima garantía procesal. Este era el proceder. ¿Cuáles eran las torturas empleadas en esas checas? Las torturas salidas de las mentes más perversas. José Peirats Valls, líder anarquista describió así algunos tipos de torturas en su libro “La CNT en la revolución española”: “(…) las checas del SIM (Servicio de Información Militar) eran tenebrosas, instaladas en antiguas casas y conventos. El régimen de torturas que se aplicaba era de un procedimiento brutal: palizas con vergajos de caucho, seguidas de duchas muy frías, simulacros de fusilamiento y otros tormentos horrorosos y sangrientos. Los consejeros rusos modernizaron las viejas técnicas. Las nuevas celdas eran muy reducidas, pintadas de colores muy vivos y pavimentadas con aristas de ladrillo muy salientes que les impedía andar, sentarse y tenderse. Los detenidos tenían que permanecer en pie continuamente, bajo una potente iluminación roja o verde. Otras celdas eran sepulcros de suelo desnivelado en declive… los recalcitrantes eran encerrados en la “cámara frigorífica” o en la “caja de los ruidos” o atados a la silla eléctrica. La primera era una celda de dos metros de altura en forma redondeada; al preso se le metía allí horas y horas hasta que tuviese a bien declarar lo que sus verdugos deseaban. La “caja de los ruidos” era una especie de armario dentro del cual se oía una batahola aterradora de timbres y campanas.”

La Ley de Memoria Histórica de España aprobada en 2007 por el gobierno de Zapatero, nació para reconocer y ampliar derechos y medidas a favor de quienes padecieron persecución durante la guerra civil y la dictadura. Con el paso de los años la izquierda, ante la pasividad, los complejos y la mansedumbre de una derecha entregada, la emplea solo en una dirección, solo para las víctimas de la dictadura; escamoteando las atrocidades que también hizo el Frente Popular que torturó y asesinó a casi 200.000 personas entre hombres mujeres y niños. El uso perverso de esta ley por la izquierda nos quiere hacer ver que el Frente Popular estaba formado por monjas ursulinas entregadas a socorrer al prójimo y los franquistas por monstruos depravados. No fue así y si alguien tiene dudas que se informe sobre los asesinatos, torturas y violaciones cometidas en las checas. Advierto que hieren a la sensibilidad del más curtido.

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